¿Bastan siete minutos para encontrar el amor de tu vida? Los protagonistas de esta comedia romántica, un grupo de personajes de lo más variado, lo intentan.
Por eso acuden a una sesión de "citas rápidas", encuentros de gente que quiere conocer gente. En estas veladas, cada uno tiene siete minutos para hablar con cada una, y viceversa. Luego, todos se van a casa y votan por Internet a aquellas personas que les han gustado. Si el voto es coincidente, la empresa que organiza los encuentros remite a los interesados los e-mails respectivos, y a partir de ahí, puede surgir o no una historia.
Todos creen saber lo que buscan. Sin embargo, los encuentros y desencuentros que se producen entre ellos les muestran que nada es lo que parece, y que el amor puede surgir donde menos te lo esperas.
| Luis Callejo | Zulu |
| Toni Acosta | Ana |
| Marta Etura | Nerea |
| Antonio Garrido | Luismi |
| Pilar Castro | Sonia |
| Asier Etxeandia | Vicente |
| Juanma Cifuentes | Juanma |
| Cristina Alcázar | Anfitriona |
| Jorge de Juan | Psicólogo |
| Dirección | Daniela Féjerman |
| Guión | Daniela Féjerman y Ángeles González Sinde |
| Producción | Gerardo Herrero, Mariela Besuievsky y Javier López Blanco |
| Fotografía | Alfonso Parra |
| Montador | Fernando Pardo |
| Música | Roque Baños |
| Josean Gómez | Dirección de Producción |

Manuel Barrero
No ha experimentado ningún cambio significativo el cine de Daniela Fejerman, ahora que ya no tiene cerca a Inés París (aquella con la que codirigió sus dos primeros largometrajes). La directora vuelve a la comedia que intenta reflexionar sobre algún tema de actualidad. Un toque de costumbrismo por aquí, otro toque de pretendida modernidad por allá; y muy poquita diversión.

Una madre lesbiana y la inseminación artificial fueron los temas de fondo de esas dos primeras películas. Ahora, Fejerman dirige su mirada hacia el mundo de las citas rápidas e internet. Hubiera sido una buena oportunidad para diseccionar la manera que tiene de relacionarse la sociedad actual, las nuevas formas de buscar el amor, o las ventajas e inconvenientes que se derivan de la era de la comunicación.
Los siete minutos del título hacen referencia a una práctica que consiste en reunir a un grupo de solteros que tienen exactamente ese tiempo para charlar con cada uno de los candidatos. Es decir, el colmo del estrés en un mundo que vive acelerado, sin tiempo para las relaciones sociales. Parece la comedia un género propicio para el tema, ahí está (sin ser gran cosas) la decente Buscando un beso a medianoche (Alex Holdridge, 2008).
Pero todas esas posibilidades quedan limitadas por una intrascendente película llena de tópicos y arquetipos más que gastados. Recordando a las inanes comedias de Roberto Santiago (que, curiosamente, aparece acreditado en los agradecimientos), Fejerman apenas consigue arrancar algún momento de autenticidad o de inspiración.
"Si durante todo el metraje, Fejerman se mueve en el anodino terreno de la mediocridad, sus últimos minutos terminan hundiendo un producto que no aprovecha lo más mínimo un punto de partida bastante atractivo"

A pesar de contar con un buen puñado de intérpretes de probada eficiencia, sus reduccionistas caracteres dejan muy poco espacio de maniobra. Quizás sea Pilar Castro la que salgo un poco mejor parada gracias a un personaje que gana enteros cuando está cerca de Toni Acosta. Juntas forman un simpático dúo, un par de pijas de las que la directora se burla con cariño y respeto.
Mención aparte merece el caso de Marta Etura. La excelente actriz se enfrenta a su primer papel cómico, tras encadenar un drama detrás de otro. Y, una vez más, vuelve a demostrar su buen hacer y versatilidad. El problema es que su Nerea es calcada a la Elvira de Leonor Watling en A mi madre le gustan las mujeres (2001). La joven guapa y neurótica empieza a ser un recurso repetido al que se agarra Fejerman para conseguir hacer reír.

Con todo, lo peor de 7 minutos es la confusión a la que nos lleva su planteamiento. El cine y la publicidad se mezclan y confunden a lo largo de todo su metraje. Y no es sólo por la constante presencia de uno de esos sitios que existen para encontrar pareja a través de la red. Lo realmente esperpéntico es que la película haga una apología tan descarada de ese método como el ideal para encontrar el amor.
Con aburrida previsibilidad, y con alguna resolución lamentable, la película termina dejando un muy mal sabor de boca. Porque si durante todo el metraje, Fejerman se mueve en el anodino terreno de la mediocridad, sus últimos minutos terminan hundiendo un producto que no aprovecha lo más mínimo un punto de partida bastante atractivo.
03/06/2009
Enlaces relacionados¿Quieres recibir gratis nuestro boletín?
Crítica, tráiler, sinopsis, intérpretes, ficha técnica ... CINE y DVD
Ver todas las películas