Cómo cocinar tu vida (How to Cook Your Life) - crítica y tráiler | Cine Kane 3

Cómo cocinar tu vida

foto destacado

Sinopsis

Durante el verano de 2006, Doris Dörrie y su equipo filmaron al maestro zen Edward Brown en sus clases de cocina en el Centro Budista de Scheibbs, en Austria y en dos centros budistas de California, el Centro Tassajara Zen Mountain y el Zen Center de San Francisco, al que acude gente de todas las edades.

¿Cuál es el significado de cocinar y de comer para una comunidad? ¿Y para un individuo?¿Cocinar es un acto político? ¿Cómo refleja la cocina nuestra actitud ante la vida y ante el mundo?- El filósofo, profesor y maestro zen, Edward Brown, intenta darnos la respuesta.

Nunca más cortarás las verduras como lo habías hecho hasta ahora.

  • País:Alemania
  • Año:2007
  • Estreno:4 de julio 2008
  • Duración:1h.40min.
  • Titulo original:How to Cook Your Life
  • Distribuidora:Karma Films

Intérpretes

Doris Dörrie Doris Dörrie
Edward Espe Brown Edward Espe Brown

Ficha Técnica

Dirección y guión Doris Dörrie
Producción Franz X. Gernstl, Fidelis Mager
Fotografía Jörg Jeshel
Montaje Suzi Giebler
Música Florian Riedl, Martin Kolb

Crítica

Buen provecho

El mundo se mueve a velocidad de vértigo. O al menos, nuestro mundo occidental. Ese que apenas puede seguir el ritmo marcado por el desmesurado crecimiento económico y el imparable avance tecnológico. Nuestras vidas se ven abocadas a una brutal vorágine. Sí, vivimos más años, poseemos mayores recursos para cuidarnos; pero, a la vez, empeoramos nuestra calidad de vida en no pocos aspectos.


Uno de ellos, nuestra forma de comer. Paradigmático ejemplo, que pone de manifiesto lo apresurado de la vida moderna. Desde la comida basura en los restaurantes fast food, hasta la amplia variedad de precocinados que inundan nuestras casas. Pasando por los alimentos que compramos, cada vez más artificiales y adulterados. No es la sana alimentación una de las cualidades que destaquen en nuestra sociedad.

Y lo mismo que en la cocina, ocurre en infinidad de ámbitos. Se va perdiendo el gusto por el trabajo manual, por las actividades que nos conecten con el mundo. Resulta harto complicado disfrutar de esos pequeños placeres artesanos, en un mundo tan mecanizado. Los hay que ya se han buscado opciones alternativas, buceando en otras culturas, filosofías o religiones. Gente que busca el terreno de lo espiritual, escapando del aberrante monstruo capitalista que hemos creado.

Una de esas posibilidades de escape es la filosofía Zen. Doris Dörrie convierte a Edward Brown en el protagonista absoluto de su película. Maestro Zazen y autor de numerosos libros de cocina, es en esta última faceta en la que se centra la directora, que asiste con su cámara a las clases que Brown impartió en el verano de 2006, tanto en Austria como en Estados Unidos. Él acapara toda la atención del filme. Su arrolladora personalidad lo invade todo, y Dörrie no es más que otra de las personas que atienden a sus explicaciones. Una fascinante personalidad, que puede resultar irritante en muchos momentos. Cuando uno piensa en un maestro Zen, la imagen inevitable es la de una persona equilibrada y de inmensa paz interior. Nada de esto es Brown, que tampoco se esfuerza demasiado en esconder sus defectos. Lo que, muchas veces, supone un paso decisivo para corregirlos. Lo que es indiscutible es su devoción por una comida bien elaborada.

"La película no se convierte jamás en un vehículo propagandístico de tal o cual postura filosófica. La autora nos muestra una (de las muchas) forma de vida alternativa, y una manera de combatir la estresante existencia de la que tanto nos quejamos"

Pero hay que ser realistas, y para conseguir el grado de pureza alimenticia que nos propone, habría que dedicarse en cuerpo y alma al arte culinario. Prácticamente no haríamos otra cosa en todo el día (bueno, siempre habría tiempo para algo de meditación). El gusto por la buena alimentación está llevado hasta el paroxismo, de forma que se convierte en el eje vital, alrededor del cual gira la existencia. Pero, ¿hasta que punto podemos focalizar tanta atención en el acto de alimentarnos?

Como siempre, la virtud la podríamos encontrar en el término medio. Con la mitad de la mitad de lo que nos propone el cocinero, podríamos mejorar muchísimo nuestros hábitos alimenticios. O nuestros hábitos, en general. Porque no sólo de comida estamos hablando. Hablamos de filosofía vital, de nuestro poder de decisión sobre cómo usar nuestras facultades.

La película no se convierte jamás en un vehículo propagandístico de tal o cual postura filosófica. La autora nos muestra una (de las muchas) forma de vida alternativa, y una manera de combatir la estresante existencia de la que tanto nos quejamos. En un mundo en el que se tiran diariamente toneladas de comida en buen estado (aquí sólo se pasa de refilón sobre el tema, pero véase Los espigadores y la espigadora, de Agnes Varda), cada uno de nosotros tiene en su mano hacer que todo sea un poquito mejor. Y no cuesta tanto.

Manuel Barrero

Tráiler


 Enlaces relacionados

PUBLICIDAD
BOLETÍN

¿Quieres recibir gratis nuestro boletín?

> Regístrate

CONCURSO
Concurso
Kane3 y Avalon han sorteado DVD de Un soplo en el corazón (Louis Malle, 1971) y El señor de las moscas (Peter Brook, 1963).
CINE y DVD

Crítica, tráiler, sinopsis, intérpretes, ficha técnica ... CINE y DVD

Ver todas las películas
Copyright 2007 La hija de Laughton S.L.- Contacto - Publicidad - Nota legal