Crónica desde San Sebastián 2008 (novena) - cine | Kane 3

Crónica desde San Sebastián 2008 (novena)

Última jornada del festival. La Sección Oficial se cerró con la película más desacertada de la competición, Dream, del coreano Kim Ki-duk. En Zabaltegui, Mike Leigh nos sorprende con una vitalista película. Y dos filmes que se proyectaron en el último momento, y que se llevaron premio: la china The Equation of Love and Death, y la argentina Amorosa soledad.

Manuel Barrero

"Dream" (Kim Ki-duk)

Dream

La poesía de Kim Ki-duk empieza a ser cansina. Prolífico director que sale a película por año, en Dream parte de una idea más o menos original, que se agota de inmediato. Superado el golpe de efecto inicial, al director coreano le resulta harto complicado mantener el interés. Lo intenta con una historia de (des)amor, que pretende mostrar todo el sufrimiento que rodea a las rupturas de parejas.

Sin entrar en cuestiones de sentido común (¿tan difícil es organizar unos turnos para dormir?), el principal problema es la forma de encorsetar algo tan libre como los sueños. Si a eso le unimos una sarta de divagaciones sin interés, y un grotesco último tramo; nos encontramos con una de las peores películas vistas en el festival. Y una de las peores de su director.
Audio videoconferencia con Kim Ki-duk.

Dos películas con premio

"Amorosa soledad" (M. Carranza y V. Galardi). © Rizoma Films

El Premio Altadis-Nuevos directores fue a parar a la última película proyectada en el festival. The Equation of Love and Death, debut de Cao Baoping, también habla del sufrimiento que provoca el amor. Y lo hace con una rocambolesca historia, en la que se mezclan secuestros, tráfico de drogas, o suicidios. Una curiosa película a la que, sin embargo, le viene un poco grande este premio.

Por su parte, la argentina Amorosa soledad, conquistó el Premio de la juventud. La naturalidad de Inés Efron elevar el nivel de una película que no pasa de agradable. La joven actriz argentina ya se ha ganado un importante lugar dentro de la cinematografía de su país (recordemos su impresionante trabajo en XXY).

Happy-Go-Lucky

Mike Leigh aparca su habitual tono para entregarnos una comedia optimista hasta la médula, Happy. Un cuento sobre la felicidad. No descubrimos nada si decimos que Sally Hawkins hace un trabajo descomunal, con su Amélie hiperactiva. Ella es el alma de la película, y la película te gustará en función de lo bien (o mal) que te caiga Poppy. Eso sí, los momentos más brillantes llegan con las clases de conducir, y el antagonista profesor.

28/09/2008

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