Crónica Seminci 2007 (tercera) - cine | Kane 3

Crónica Seminci 2007 (tercera)

Siguiendo con nuestro particular recorrido por la Sección Oficial de la Seminci, este domingo se presentaron a concurso dos comedias de sensibilidades bien distintas y un drama de implicaciones religiosas poco apto para pensadores de líneas estrechas.

Por Marcos Méndez

The Band´s Visit (Eran Kolirin)  © Manga Films
La banda nos visita (Eran Kolirin) © Manga Films

La banda nos visita

Bikur Hatizmoret (La banda nos visita) de Eran Kolirin es la crónica en clave de comedia de un encuentro casual entre dos nacionalidades y culturas históricamente antagónicas, la israelí y la árabe, que además de evitar el electoralismo o el pasquín se ha llevado la mayor ovación del Festival hasta el momento. La Orquesta Ceremonial de la Policía de Alejandría llega por error a un pequeño y solitario pueblo israelí y se ve obligada a pasar la noche entre los cuidados de sus habitantes.

The Band´s Visit (Eran Kolirin)  © Manga Films
The Band´s Visit (Eran Kolirin) © Manga Films

En Bikur Hatizmoret no hay rastro de reflexión política o preocupación histórica. Es un filme de sencillez aparente y hondo calado, de humor ligero y tono grave. Porque Kolirin sabe que para hacer reír no necesita amabilidad o azúcar; le vale con integrar al espectador en la ambigüedad y la verdad aparente. Y tampoco desconoce las propiedades del medio que utiliza: en este sentido, los instantes más dramáticos los filma Kolirin con un sentido de la planificación que roza lo magistral. Una joya que a buen seguro estará en todas las quinielas.

Razzle Dazzle

La australiana Razzle Dazzle de Darren Ashton, comedia desopilante sobre las competiciones de baile (Pequeña Miss Sunshine en grupo) polarizó la opinión de la prensa en el primer pase. Algunos despistados abandonaron la proyección a los pocos minutos, quejándose amargamente de haber perdido su preciadísimo tiempo.

Razzle Dazzle de Darren Ashton
Razzle Dazzle de Darren Ashton

Otros, como el que suscribe estas líneas, se dejaron encandilar por una puesta en escena que recurre a elementos documentales (con entrevistas y miradas continuas a cámara) para describir a unos personajes descerebrados, productos de la incultura televisiva y el amarillismo más perjudicial, ese que invita a una educación marcada por la competitividad feroz presionando a unos niños en una edad demasiado permeable. Ashton nos dice que los adultos viven en una jungla irracional creada por ellos mismos y nos lo cuenta con un tono tan ácido que a veces duele, aunque lo normal es que sobrevenga la sonrisa. La película tiene asegurado el Premio del Público, si me permiten el exabrupto agorero.

Cien clavos

La última película de Ermanno Olmi, Cien clavos, también a concurso, nos dejó algunas de las imágenes más memorables de lo que llevamos de semana en un conjunto alargado y a veces extraño. Cuesta entrar en el juego de pequeñas historias que propone a partir de la primera media hora, cuando un profesor de Universidad se sabe sitiado por una investigación relacionada con el apuntalamiento (literal) de una sala llena de libros valiosos.

Cien clavos de Ermanno Olmi (Sagrera)
Cien clavos de Ermanno Olmi (Sagrera)

Olmi nos dice que la letra no importa tanto como nuestra propia experiencia al leerla, que las palabras tienen el significado que nosotros les demos, que la visión de cada uno es la que crea la cultura. Cierto misticismo algo descocado sobrevuela una película tierna y amable pero no tan compleja como se preveía a raíz de sus primeros y desconcertantes minutos.

La isla de Bergman

Por otro lado, en la sección Punto de Encuentro las miradas estuvieron puestas en la presentación de La isla de Bergman (2003), documental dirigido por Marie Nyreröd que no es otra cosa que una macroentrevista con el director de Fresas salvajes (1956) en la bucólica isla de Farö, donde pasó sus últimos años de vida. Escrutando la vida íntima de Bergman en cada habitación de la casa, las preguntas de la entrevistadora abren nuevas perspectivas en torno a la figura de este adalid de la modernidad agitado constantemente por la idea de la muerte. Sus demonios interiores, la relación con sus esposas y sus hijos, los remordimientos que le sacuden aunque se empeñe en negarlo; todos estos elementos componen un retrato melancólico de una figura trágica. Imprescindible.

29/10/2007

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