En general, en los dos primeros días de festival, llevamos un nivel medio aceptable en cuanto a películas en la Sección Oficial y un nivel más que mediocre, rayando en el más absoluto de los despropósitos en cuanto a la organización, provocando las críticas más airadas, en más de una proyección de los sufridos espectadores del certamen vallisoletano. Ni que decir tiene que esto ha afectado, y mucho, al desarrollo del festival y en cierto modo ha hecho posible que la organización, y no el cine, sea la protagonista del evento, aparte, claro está, de alguna que otra crítica más o menos subida de tono a los responsables municipales que asistían a los estruendosos abucheos de los presentes en alguna que otra sesión del Teatro Calderón. Pero las proyecciones no pararon y pudimos ver lo que vinimos a ver, es decir, cine.
Marcial Susmozas

Es la película que abrió el festival y que se proyectó en la gala de inauguración. Rodeada de una cierta expectación por ser la que ganó el Premio del Público Mejor Película Extranjera en el pasado Festival de Sundance, y por ser la primera película de nacionalidad jordana que se exporta al exterior, en la que participan las estrellas más importantes del cine y la televisión del país.

El director Amin Matalqa cuenta la historia de Abu Raed, un culto y erudito empleado de limpieza en el aeropuerto de Ammán, que se encuentra una gorra de piloto en la basura, y con ella puesta, llega a su casa situada en un barrio marginal de la ciudad. Los niños le toman por un capitán de aeronave, el hombre a la postre se convertirá en el ángel guardián de los niños.
Film hecho para agradar, este retrato, en ocasiones bastante edulcorado con ciertos toques de comedia y en otras realista, pero sin llegar nunca a epatar por su dureza, al final se queda en una serie de situaciones que buscan al empatía del espectador. No lo consigue en ningún momento, porque los personajes que pueblan la trama son meros tópicos. Aún así la película se ve con interés a pesar de cierto sentimentalismo, terminando, ya en los títulos de crédito con la bandera jordana y una selección de las postales más interesantes de Ammán para que no
olvidemos quién subvenciona el espectáculo.
La directora alemana Doris Dörrie ha presentado su último film en la Seminci con una gran acogida por parte del público asistente. La película narra la historia del duelo de un viudo, enfermo terminal, que se embarca en un viaje a Japón (el que quiso hacer toda la vida su esposa fallecida), huyendo a su vez de un mundo en el que ya no tiene cabida y no se reconoce, para visitar a uno de los hijos que se fue a trabajar a Tokio.

La película, navega por una serie de anécdotas en las que la narración, con numerosos altibajos, tarda mucho en entrar en lo que quiere contar, y divaga durante el metraje en varias secuencias explicando el choque cultural entre un anciano alemán y una nueva sociedad que no conoce pero que trata de entender por amor a su fallecida esposa.
La directora busca que conozcamos bien a los personajes, para explicar de un modo realista sus reacciones en la trama que viene a contarnos después, cayendo en ocasiones en retratos de personajes muy esquemáticos y arquetípicos. Se ve con agrado aunque en algunos momentos sobran escenas por reiterativas y hacen que pierdas interés, al final, el film resulta bastante previsible.
Chus Gutiérrez presenta en la Seminci una película que retrata en toda su crudeza el drama de la inmigración ilegal y las personas que acaban muriendo en el paso del estrecho. La directora enfoca el tema desde un punto de vista de una mujer que pierde a un hermano ahogado en una patera y realiza un viaje con un empleado de pompas fúnebres para regresar a su pueblo de Marruecos y enterrar a su hermano.

La película, después de un buen arranque en el que Chus Gutiérrez, cámara en mano, describe una de las recogidas de cadáveres de las pateras en la playa de Algeciras, se diluye en contarnos la historia de los personajes, mostrando al final un retrato de costumbres de los lugares de procedencia de los inmigrantes y tratando de explicar desde un punto de vista sentimental y dramático, las razones que los llevan a abandonar su hogar.
Quizás por ello, la directora alarga en exceso las situaciones dramáticas y opta por demasiados paréntesis en la narración para enseñarnos la vida en el poblado. El metraje queda un poco entre ambos campos, pontenciando un énfasis sentimental en cada una de las escenas. En principio aun siendo una película cargada de buenos sentimientos, falla en el retrato de los personajes principales, resultando muy forzado el tema de la redención del personaje principal y un final que a pesar del intento de encontrar un tímido rayo de esperanza y concienciación, es inverosímil en muchos aspectos. Seguiremos informando desde Valladolid.
27/10/08
Enlaces relacionados¿Quieres recibir gratis nuestro boletín?
Crítica, tráiler, sinopsis, intérpretes, ficha técnica ... CINE y DVD
Ver todas las películas