Delta

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Sinopsis

Un tranquilo hombre vuelve al salvaje y aislado paisaje del Delta del Danubio. Es un laberinto de canales, pequeñas islas y vegetación demasiado crecida, donde los aldeanos viven ajenos al mundo exterior.


Al joven hombre, que ha vivido fuera desde su infancia, le es presentado una hermana que nunca supo haber tenido. Es delicada y tímida, pero resuelta cuando decide unirse a él de camino a una cabaña en la orilla.
Juntos construirán una casa sobre pilares en medio del río, lejos de cualquier otra persona. Un día, invitarán a los aldeanos a compartir una comida con ellos, pero resultará evidente que los habitantes locales no aceptan su relación "antinatural".

  • País:Hungría/Alemania
  • Año:2008
  • Estreno:3 de julio 2009
  • Duración:1h.36min.
  • Distribuidora:Barton Films

Intérpretes

Félix Lajkó Mihail
Orsolya Tóth Fauna
Lili Monori Madre

Ficha Técnica

Dirección Kornél Mundruczó
Guión Yvette Bíró y Kornél Mundruczó
Producción Viktória Petrányi, Susanne Marian y Philippe Bober
Fotografía Mátyás Erdély
Montaje Dávid Jancsó
Música Gábor Balázs

Crítica

La casa se derrumba

Francisco Algarín Navarro

Delta: terreno comprendido entre los brazos de un río en su desembocadura. Delta del Danubio, con su gran extensión de agua, en la que Mihail se propone construir su casa de madera sobre el agua. El río como un cuerpo, cada orilla como un brazo, ambos enfrentados. Batallas: la de Mihail por la aceptación del pueblo donde nació por un lado; la de la imposición de la posibilidad de vida humana frente al curso de la naturaleza, la corriente del agua; la de la lucha contra las leyes del otro lado de la naturaleza en una relación incestuosa con su propia hermana.

Desafío, en las dimensiones del proyecto. Desafío, al apartar a la hermana de la familia. Desafío, al concebir la construcción de la película a partir de la construcción de la casa. Kornél Mundruczó, alumno de Béla Tarr, actor y autor de otra película-desafío, Johanna (2005), opereta oscura, claustrofóbica, surrealista y excesiva, se encuentra también con un fracaso.

Como su maestro, que con el suicidio del productor Humbert Balsan hubo de suspender el rodaje de The Man from London (2007), desmontando los decorados que reconstruían toda una zona portuaria, Mundruczó, tras la muerte del que era su actor protagonista, Lajos Bertók, se ve obligado a volver a rodar la mayor parte del film.

Dos películas interrumpidas y sus consecuencias: en El hombre de Londres, la película no se resiente, en cambio en Delta se nota el peligro de lo que se filma por segunda vez. De ese modo, suponemos, hay que derribar la casa y volver a construirla desde cero. Resultado: una película cerrada en sí misma, sin ninguna respiración, sin ninguna vida. La estilización, deviene entonces manierismo en sus panorámicas, sus travellings, sus composiciones. Es el efecto de un story board demasiado presente, la preocupación por conseguir una milimétrica perfección en la construcción de cada encuadre, en la ejecución de cada desplazamiento.

"Mundruczó juega a ocultar sus trucos insertando piezas musicales que conllevan la eliminación del sonido cuando acelera las imágenes, alterando la velocidad de las olas. Es consciente de que no está jugando limpio, de que su película es el capricho de un niño pijo con ganas de lucir a su director de fotografía"


Para que el cine poseyera sus capacidades de registro era preciso una duración, un tiempo que discurra, una prolongación en la que la casa se alza a partir del trabajo humano. Con su forma de planificar, en ningún momento dejamos de ver, en cambio, a dos actores que cumplen órdenes, en lugar de dos personas que trabajan. No hay esfuerzo humano, no hay roce, no hay fatiga ni cansancio como si sucedía en los films épicos de Herzog por ejemplo. La pareja de Delta, en cambio, se encuentran desprovistos de esa fuerza para luchar contra todo los imprevistos, contra todos los ataques naturales y humanos. Su postura es más bien la de la contemplación ensimismada.

Mundruczó juega a ocultar sus trucos insertando piezas musicales que conllevan la eliminación del sonido cuando acelera las imágenes, alterando la velocidad de las olas. Es consciente de que no está jugando limpio, de que su película es el capricho de un niño pijo con ganas de lucir a su director de fotografía, como demuestra la escena nocturna de la inauguración de la casa. Por eso filma el caminar de esa tortuga a su antojo, tratando de introducir lo improvisado en el relato, mientras espera que esta desaparezca en el agua, como en algo parecido a un suicido, a la unión del animal con la pareja en una muerte compartida, el rechazo a una sociedad que castiga a los que transgreden las normas. Sin embargo, la dirección está trazada de antemano y lo que se busca con este gesto no es en el fondo más que el sometimiento del animal a la trama.

El fracaso está ahí desde el comienzo, donde la película, como la casa, se derrumba en cada puerta que cierra a lo imprevisto, al cuerpo a cuerpo con lo real. Es el desenlace lógico de un film muerto desde su propia concepción, que encuentra además momentos de pura abyección en una violación que rechaza la elipsis, que incluso abandona la distancia inicial, o en toda la parte final ridícula, hiperbólica, de extrema sordidez, en la que el conflicto se hace físico y se explicita superficialmente por segunda vez. No basta con filmar la corriente de un río en los últimos minutos, pues también el viento sopla donde quiere.

10/11/2008

Tráiler


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