Laura (Belén Rueda) regresa con su familia al orfanato donde creció con la intención de abrir una residencia para niños discapacitados. Su hijo Simón (Roger Príncep), comienza a dejarse llevar por unos extraños juegos que generan en su madre gran inquietud, ya que dejarán de ser una mera diversión para convertirse en una amenaza.
Una serie de inesperados acontecimientos obligará a Laura a bucear en el dramático pasado de la casa que de niña fue su hogar. Su hijo, ha desaparecido, ella le busca en la playa. Pero Simón no está allí.
Primer largometraje de Juan Antonio Bayona producido por Guillermo del Toro.
| Belén Rueda | Laura |
| Geraldine Chaplin | Aurora |
| Fernando Cayo | Carlos |
| Mabel Rivera | Pilar |
| Montserrat Carulla | Benigna |
| Andrés Gertrudix | Enrique |
| Edgar Vivar | Balabán |
| Roger Princep | Simón |
| Dirección | J. A. Bayona |
| Guión | Sergio G. Sánchez |
| Producción | Álvaro Agustín, Joaquín Padro, Mar Targarona, Guillermo del Toro |
| Fotografía | Óscar Faura |
| Montaje | Elena Ruiz |
| Música | Fernando Velázquez |
| Producción Ejecutiva | Guillermo del Toro |
| Producción | Mar Targarona, Joaquín Padró y Álvaro Augustín |
| Maquillaje Efectos Especiales | DDT, David Martí y Montse Ribé |

Jesús Palop
Sin duda el estreno más esperado del año tras el éxito obtenido en festivales como Cannes (donde tuvo más de diez minutos de ovación) y Sitges. Es la película que los miembros de la Academia de Cine han escogido como representante de España en los próximos Oscar. Un film de terror dirigido por un director novel logra imponerse, históricamente, a dos clásicos del cine como Emilio Martínez Lázaro (Las 13 rosas) y José Luis Garci (Luz de domingo).

El Orfanato partió de un guión del realizador Sergio Sánchez (7337, 2000) premiado en el laboratorio de guiones del Sundance Institute que fue ofrecido a Juan Antonio Bayona, reconocido director de videoclips y de premiados cortometrajes (Mis vacaciones, 1999 y El hombre esponja, 2002), y a la productora Rodar y rodar. Tras su reescritura se pasó a la preproducción. Muy importante fue el apoyo de Guillermo del Toro que, encantado con el guion, no dudó en apadrinar el proyecto.
La historia se centra en el matrimonio formado por Laura y Carlos, padres de Simón, un niño adoptado y aquejado con el virus VIH. La familia se ha trasladado a un viejo caserón, antiguo orfanato donde fue criada Laura, para hacer de éste una residencia para niños discapacitados. Simón comienza a hablar con amigos imaginarios con los que practica extraños juegos, hasta que el día de su cumpleaños desaparece sin dejar rastro.
"No es solamente una película de terror ya que tiene notables elementos de drama, y ésta sin duda ha sido la baza con la que Bayona ha logrado captar a una audiencia que por regla general menosprecia las películas de género"

El Orfanato comienza como una historia familiar, una pareja y su hijo viven felices en una nueva casa, con planes para el futuro, pero éstos se ven truncados poco a poco al empezar a ocurrir fenómenos extraños que llevan a la desaparición del niño. El drama se apodera de la línea argumental de la cinta en la que unos padres desesperados buscan respuestas a la extraña pérdida sufrida y de la que harán su razón de vivir. Las investigaciones les llevarán a descubrir un terrible secreto que se haya escondido tras las paredes del caserón con los que viviremos momentos de horror y escalofríos hasta el final de la cinta.
El film destaca por su textura, de acabado similar a las recientes Películas para no dormir, para ello Bayona ha logrado reunir un equipo experto y novel a partes iguales: el veterano director artístico Josep Rosell o la empresa de maquillaje DDT (ganadores del Oscar por El laberinto de el fauno) unidos al equipo habitual del director: el músico Fernando Velázquez, la montadora Elena Ruiz o el fotógrafo Óscar Faura, en lo que ha sido su primera experiencia en el largometraje.

La película está llena de referencias a otras cintas de género, desde Poltergeist (Tobe Hooper, 1982) hasta La profecía (Richard Donner, 1976), pasando por El hombre elefante (David Lynch, 1980)o La noche de Halloween (John Carpenter, 1999)
El Orfanato no es solamente una película de terror ya que tiene notables elementos de drama, y ésta sin duda ha sido la baza con la que Bayona ha logrado captar a una audiencia que por regla general menosprecia las películas de género. Esto es una virtud para muchos excepto para los más fanáticos, para los que supondrá un triste lastre para un film que en todo momento consigue mantener al espectador con la respiración entrecortada y que gana al público a cada instante, sin embargo termina aquejándose de un dramático clímax final propio del Spielberg más sensiblero, que contrasta por tanto con el tono terrorífico de la cinta.
Dejando esto a un lado, la pelicula es elogiable, partiendo de unos impactantes títulos de crédito, su impecable factura, la buena labor actoral (escalofriantes las escenas de la regresión de una Geraldine Chaplin en el papel de médium) y un guión con elementos de cuento infantil (las pruebas que debe pasar Belén Rueda para llegar hasta su hijo) y con los que pueden ser unos de los momentos más terroríficos de la historia del cine fantástico español (el atropello, la bajada al sótano o el juego infantil un, dos, tres toca la pared dejan con la sangre congelada).
Sin duda, todo esto hace de El Orfanato una de las mejores cintas rodadas el pasado año en España y un fenómeno difícil de repetir dentro del desolador panorama patrio.
10/10/2007
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