Mr. y Mrs. Fox (Clooney y Streep) llevan una vida familiar idílica junto a su hijo Ash (Schwartzman) y un joven sobrino que han acogido, Kristofferson (Eric Anderson). Pero tras doce años de apacible placidez, es demasiada vida bucólica para el salvaje instinto animal de Mr. Fox.
Pronto vuelve a su viejo y furtivo hábito de robar gallinas y, al hacerlo, pone en peligro no sólo a su amada familia, sino a toda la comunidad de animales.
Atrapados bajo tierra y sin suficiente comida, los animales forman una banda para luchar contra los malvados Granjeros -Boggis, Bunce y Bean-, que están determinados a capturar al audaz y fantástico Mr. Fox a cualquier precio. Al final, el instinto natural de Fox consigue salvar a su familia y sus amigos.
| George Clooney | Mr. Fox (vox) |
| Meryl Streep | Mrs. Fox (voz) |
| Jason Schwartzman | Ash (voz) |
| Bill Murray | Badger (voz) |
| Wally Wolodarsky | Kylie (voz) |
| Eric Anderson | Kristofferson (voz) |
| Michael Gambon | Franklin Bean (voz) |
| Owen Wilson | Entrenador de Skip (voz) |
| Willem Dafoe | Rat (voz) |
| Dirección | Wes Anderson |
| Guión (basado en "Fantástico Mr. Fox" de Roald Dahl, 1970) | Wes Anderson y Noah Baumbach |
| Producción | Allison Abbate, Scott Rudin, Wes Anderson y Jeremy Dawson |
| Producción Ejecutiva | Steven Rales y Arnon Milchan |
| Dirección de Animación | Mark Gustafson |
| Fotografía | Tristan Oliver |
| Supervisión de Montaje | Andrew Weisblum |
| Música | Alexandre Desplat |
| Supervisión Musical | Randall Poster |
| Fabricación de marionetas | MacKinnon y Saunders |
| Diseño de Producción | Nelson Lowry |

Manuel Barrero
Con motivo del estreno de Alicia en el País de las Maravillas, hablábamos de Tim Burton como uno de los directores más capaces de convertir en cine las más disparatadas fantasías (aunque su último trabajo no le haya salido demasiado bien). Aparte de él, tenemos al insobornable, e inmune al desaliento, Terry Gilliam. Otro de los grandes creadores que viven continuamente en el delirio. De hecho, él ya realizó su particular Alicia, con la fascinante Tideland (2005).

Ambos, ya más que consagrados; abanderan, dentro de la industria, la extravagancia como forma de expresión. Pero no podemos perder de vista a varios directores más inexpertos que también se encuentran muy cómodos en ese mismo terreno (aunque hay muchos matices que los diferencian). Ahí tenemos a gente como Michel Gondry, Spike Jonze o Wes Anderson. De hecho, estos dos últimos ya han recurrido al cuento infantil como fuente de inspiración.
Lo hizo Jonze con Donde viven los monstruos, en el que es su tercer largometraje hasta la fecha. Y lo hace Anderson en su quinto film, Fantastic Mr. Fox, basado en un cuento de Roald Dahl (autor, por cierto, que también fue adaptado por Burton). Ambas películas se realizan sobre obras de escasa extensión, lo que permite un amplio margen creativo en la creación de la obra cinematográfica.
"Toda una lección de cómo la artesanía se puede utilizar de manera que resulte actual y radical. Y de cómo se puede hacer una película infantil, pero llena de inteligencia. La madurez dentro de un espíritu juvenil".

Y ambas películas también coinciden en un aspecto muy a tener en cuenta. Siendo autores de indudable modernidad (lo que sea que quiera decir eso), han recurrido a técnicas tradicionales para estos proyectos, relegando el digital a un segundo plano (o ni dejándolo aparecer). Si fascinante resulta el proceso a través del cual Jonze creó sus monstruos, el muy artesano stop motion que utiliza Anderson consigue un resultado asombroso.
La técnica que pusieron de moda Burton (otra vez) y Selick con Pesadilla antes de Navidad, y que Anderson ya utilizó en algún momento de Life Aquatic (con la ayuda, precisamente, de Henry Selick), es aplicada de forma magistral en esta película. Y es que el autor logra llenar de vida cada fotograma. Es imposible no sentirse atrapado por sus formas, sus texturas, sus colores, y su vivacidad. Una vuelta a lo antiguo para deslumbrar y dejar boquiabierto. Sólo con eso, Anderson ya nos ha ganado.

Y luego, tenemos elementos reconocibles en el universo del director. Vuelve la familia disfuncional, especialmente en los personajes infantiles (que en el material original son mera presencia testimonial). Pero, sin duda, es el carisma del protagonista el que termina por conquistarnos del todo. Acierto máximo haber escogido a George Clooney para dar voz al zorro protagonista. Un personaje que parece hecho a medida. Para que luego digan que en las películas animadas no tiene importancia la versión original.
Pero no sólo Mr. Fox brilla, el amplio ramillete de secundarios se encargan de poner color y calor a un film que también tiene su villano antológico. Es una pena que la película vaya perdiendo fuelle a medida que se acerca al clímax. Otro problema que también padecía Donde viven los monstruos. Y es que si decíamos que era una ventaja tener la libertad de inventar lo que no aparece en el cuento, también aparece la dificultad de mantener el interés en una historia que nace para ser contada en menos tiempo.

Aun así, el ritmo que imprime Anderson es impecable, envolviéndonos durante hora y media en un ambiente mágico. Me gustaría destacar, muy especialmente, la maravillosa música del prolífico Alexandre Desplat. Con su ligero aroma a western; una de las más divertidas, y adecuadas al film, partituras compuestas en los últimos años.
No se parecen demasiado entre unos y otros (de hecho, hay muchas diferencias), pero Gilliam y Burton tienen unos más que dignos sucesores. De hecho, los designios de la distribución hacen que coincidan en la cartelera española la Alicia de Burton y el Zorro de Anderson. La partida la gana, claramente, este último. Toda una lección de cómo la artesanía se puede utilizar de manera que resulte actual y radical. Y de cómo se puede hacer una película infantil, pero llena de inteligencia. La madurez dentro de un espíritu juvenil.
24/04/2010
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