Lucky You

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Sinopsis

Billie Offer llega a Las Vegas en busca de una nueva vida como cantante. Allí conoce a Huck Cheever y su vida comienza a cambiar de una manera completamente inesperada. Huck es un jugador de póquer profesional. En la ciudad ya lo conocen como alguien que no se achica ante nada, arriesga todo, y lo hace todo el tiempo. Pero en sus relaciones personales, Huck va a lo seguro, y con arte experto, evita los compromisos emocionales y las chicas que desean tener largas relaciones amorosas.
Ahora Huck se ha propuesto ganar el campeonato de póquer más importante de año: la Serie Mundial de Póker. A la vez también quiere ganarse el afecto de Billie. Sin embargo, algo interfiere entre sus planes: su propio padre, L.C. Cheever. El hombre es una gran leyenda del póquer, y abandonó a la madre de Huck hace ya muchos años...

Intérpretes

Eric Bana Huck Cheever
Drew Barrymore Billie Offer
Robert Duvall L. C. Cheever
Debra Messing Suzanne Offer
Horatio Sanz Ready Eddie
Charles Martin Smith Roy Durucher
Saverio Guerra Lester
Jean Smart Michelle Carson

Ficha Técnica

Dirección y guión Curtis Hanson
Guión Eric Roth
Producción Curtis Hanson
Producción Denise Di Novi
Producción Carol Fenelon
Producción ejecutiva Bruce Berman
Co-producción Mari Jo Winkler-Ioffreda
Fotografía Peter Deming
Montaje Craig Kitson
Montaje William Kerr
Música Chistopher Young

Crítica

Póquer para todos los públicos

Con una historia mil veces vista antes, con unos personajes que ya nos conocemos, con una tensión sexual entre sus protagonistas que ya sabemos cómo va a terminar, Curtis Hanson (L.A. Confidential, 1997) ha construido una película bastante más interesante y entretenida que muchas, con giros imposibles, personajes inverosímiles y finales impactantes. Lucky you no se aparta un milímetro del camino que marcaron otras películas de juegos de apuestas como El rey del juego (Norman Jewison, 1965) o El buscavidas (Robert Rossen, 1961), y aunque no logre ni siquiera acercarse a la calidad de éstas, supone un pequeño respiro y una buena opción dentro de la desoladora cartelera veraniega.

Eric Bana interpreta a Huck, un jugador de póquer que se pasa la película buscando 10.000 dólares para poder apuntarse al campeonato mundial que cada año se celebra, cómo no, en Las Vegas. Su gran rival, y su gran obsesión cuando juega al póquer es su padre, Robert Duvall, al que nunca consigue ganar. Además, por supuesto, hay una chica, interpretada por Drew Barrymore, que consigue cambiar los esquemas del protagonista, ya que ella es la primera mujer de la que él se enamora verdaderamente. Nada nuevo, como pueden ver.

Pero aunque todo esto esté ya más que visto es innegable que el póquer, como el boxeo o el billar, en el cine (casi) siempre funciona. A nada que detrás de la cámara haya un director con un poquito de oficio, y Curtis Hanson lo tiene y mucho (vale, olvidémonos de 8 millas), la emoción de este juego siempre engancha al espectador. Porque a todo el mundo le gusta ponerse en la piel de un tipo sentado en una mesa, que puede pasar de la pobreza a la riqueza, del infierno a la gloria, dependiendo sólo de las cartas que le toquen en la siguiente mano y de la astucia con que sepa manejarse con ellas. Y para interpretar a este personaje, Hanson ha elegido con bastante acierto a un Eric Bana que consigue transmitir esas mismas emociones. Y enfrente de él un genio de la interpretación como Robert Duvall le da la réplica con una sencillez y una elegancia pasmosas. Es una pena que se cuenten con los dedos de las manos papeles protagonistas para que esta generación de actores que ya superan los 70 puedan demostrar que los viejos rockeros (los viejos jugadores, en este caso) nunca mueren. Buena prueba de ello es que algunos de los últimos papeles de Robert Duvall en el cine han tenido que ser secundarios en películas tan lamentables como John Q (Nick Cassavetes, 2002), El sexto día (Roger Spottiswoode, 2000) o Deep impact (Mimi Leder, 1998).

El trío protagonista lo completa Drew Barrymore que, por desgracia, es la pata coja de la película (quizá influya en ello el doblaje, ya que incompresiblemente la copia de la película del pase de prensa no era en versión original). La Barrymore sigue sin conseguir dotar de fuerza a casi ninguno de los personajes a los que interpreta, ni siquiera aunque sea Curtis Hanson quien la dirige, que suele ser un magnífico director de actores (se acuerdan de Kim Basinger en L.A. Confidential). Es bastante triste que 25 años después, el mejor papel de su carrera siga siendo el de E.T. (Steven Spielberg, 1982).

Así que si este verano van al cine y dudan entre ver Lucky you o Transformers yo que ustedes no me lo pensaría dos veces.

Por cierto, la banda sonora la ponen, entre otros Bob Dylan y Bruce Springsteen, Y eso son palabras mayores. Sólo escuchar Huck´s Tune, el tema que acompaña a los títulos de crédito, y que ha sido compuesto por Dylan para la película, ya vale el precio de la entrada.

Por Alfonso Mazarro

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