María Vázquez: "Me encanta el teatro, pero le tengo muchísimo respeto" - cine | Kane 3

María Vázquez: "Me encanta el teatro, pero le tengo muchísimo respeto"

A sus 28 años, María Vázquez ya lleva trabajando diez como intérprete, combinando trabajos para cine y televisión. Deslumbrante en Silencio roto (Montxo Armendáriz, 2001), quizás aun no haya conseguido la relevancia que merece. Ahora se le presenta una gran oportunidad con el estreno de Mataharis. Una película llamada a ser importante dentro del panorama nacional, y en la que interpreta uno de los personajes principales del filme dirigido por Icíar Bollaín. Tras su paso por San Sebastián, ahora se estrena en salas comerciales. Aprovechamos para hablar con esta encantadora actriz.

Por Manuel Barrero. Fotografía: Jesús Palop.

© Jesús Palop
© Jesús Palop

—¿Cómo ha sido la experiencia de ser dirigida por Icíar Bollaín?

—Para mí ha sido un lujo y un regalo increíble poder trabajar con ella. Y es una directora dura, una persona muy exigente. Pero tiene muy claro lo que quiere, y hace que confíes mucho en ella. Así que te puedes tirar a la piscina sin problema, porque sabes que ella está ahí para socorrerte si haces algo raro y eso es muy agradable. Además, cuando está en el set con los actores, deja entrar a muy poco equipo. Se trabaja con muy poca gente. Por ejemplo, no tenemos todo el tiempo a los de maquillaje entrando para retocar, y así es más sencillo estar concentrados y no despistarnos. Creo que, por eso, ella consigue que todo salga tan intimista y tan de verdad, porque crea el clima adecuado durante todo el rodaje.

—¿Se nota en su trabajo con los actores que ha sido actriz antes que directora?

—Sólo por eso que te he dicho, ya se nota que es actriz. Muchas veces los directores están tan preocupados con otras cuestiones, que no se dan cuenta de que te has podido despistar o desconcentrar por cualquier cosa. Y a la hora de decir las cosas, también se nota, porque te las dice de otra manera. Y otra cosa que he notado es la diferencia de ser dirigida por primera vez por una mujer. Porque a un director, sin querer, le seduces, y le puedes colar cosas que crees que están mejor, pero que luego no resultan ser tan buenas ideas, y son malas elecciones de actor. Claro, ella se da cuenta de todo eso, y no sirve de nada que le hagas ojitos...

© Jesús Palop
© Jesús Palop

—¿Qué es lo que más te gustaba de su cine?

—Pues que es como si estuvieses mirando por una mirilla. En sus películas todos los momentos son muy cotidianos, que es algo muy difícil de ver, y muy difícil de hacer. Y ella lo consigue con gran maestría. Cuando empiezas a ver sus películas te van atrapando cada vez más y más, hasta que te olvidas que estás en un cine. Eso me ha pasado con sus películas anteriores, pero es la primera vez que me ocurre viendo una película en la que actúo. Es la primera vez que soy capaz de ponerme como espectadora, gracias al don que tiene Icíar.

—¿Cómo definirías tu personaje de Mataharis?

—Es la más joven de las tres detectives, y está en un momento de su vida en el que el trabajo es lo más importante para ella. Entonces le dan el caso de su vida. Pero al infiltrarse en la fábrica, para su sorpresa, conoce a un chico que le hace cuestionarse muchas cosas que tienen que ver con la madurez. Le hace replantearse su ética laboral y su vida personal, y este chico es como un espejo de lo que a ella le falta. No está teniendo ética en su trabajo, prácticamente no está teniendo vida personal...y llega el momento en el que tiene que escoger un camino en la vida, decidir qué tipo de persona quiere ser. Si quiere ser alguien a quien sólo le importa el trabajo, que creo que es también lícito, debe ser consciente de lo que supone eso.

"Prefiero no esperar nada, porque luego se sufre mucho cuando tienes las expectativas en una especie de ideal que sólo existe en tu cabeza"

—¿Cómo ha sido el recibimiento de la película en San Sebastián?

—Ha sido maravilloso. A la gente le ha gustado mucho. Incluso los periodistas nos aplaudieron cuando llegamos a la rueda de prensa, cosa que nunca me había pasado. Ha sido como flotar en una nube, que no quieres que se acabe. Eso, o la gente es muy falsa (risas...).

—¿Crees que esta película puede suponer el empujón definitivo para tu consolidación dentro del cine español?

—La verdad es que llevo 10 años viviendo de mi profesión, que es mucho. Es cierto que voy pasito a pasito, pero no creo que eso sea malo. ¿A lo mejor ésta es la gran zancada? Ojalá... pero tampoco espero nada. Si no lo es, pues no pasa nada, y encantada de haber hecho esta película. Esta profesión es un trabajo de fondo, paso a paso, y un volver a empezar con cada proyecto. Así que lo que venga, bienvenido sea, pero prefiero no esperar nada, porque luego se sufre mucho cuando tienes las expectativas en una especie de ideal que sólo existe en tu cabeza.

© Jesús Palop
© Jesús Palop

—En estos años has alternado trabajo en cine y televisión. ¿Te gusta hacer televisión?

—He trabajado en televisión cuando me ha gustado lo que me han ofrecido, y cuando no me ha gustado, pues no lo he hecho. Y esto te lo digo de verdad. Pero ni en televisión, ni en cine, ni en teatro. Yo trabajo en historias. Es verdad que me lo puedo permitir, porque no tengo una familia que mantener. Y es que esto de la ética laboral depende de muchos factores. Si el día de mañana tengo un hijo, igual hago cosas en cualquier medio, aunque no me guste ni la historia, ni nada. Pero hasta el momento, he tenido la suerte de hacer lo que me gusta.

—¿Qué has aprendido en ese medio?

—La televisión te da muchas tablas, porque estás trabajando muchas horas al día. Y eso también te da seguridad, algo importante para un actor, ya que somos muy inseguros. Además, amplía tus recursos, porque en una serie te puede pasar de todo. Pero también hay que tener cuidado, porque hay cierta tendencia a hacerlo todo natural, pero es una naturalidad ficticia. Es natural, pero no es real. Y también el peligro que tiene es que cuando llevas cierto tiempo, te puedes llegar a creer que ya lo sabes hacer todo. Y en esta profesión nunca lo sabes hacer todo, siempre estás aprendiendo. Y ese peligro está en cualquier medio, pero en la televisión es más presente.

—¿Cuándo y por qué decidiste ser actriz?

—Si lo pienso, yo creo que siempre he querido ser actriz, porque estaba todo el día haciendo cosas. Recuerdo, por ejemplo, que mi padre solía castigarnos en el cuarto de baño, y ahí ya le hacía entrevistas a Almodóvar. De forma más consciente, descubrí que lo que me gustaba de verdad era la interpretación, cuando me puse a hacerla como complemento al ballet, y un poco como hobby. Yo quería ser bailarina, e hice ballet clásico desde pequeña hasta los 18 años, que fue cuando vine a Madrid. La interpretación era algo que debía servirme en mi faceta como bailarina, pero descubrí que me gustaba más. Estaba menos encorsetada, porque en el ballet clásico es muy difícil expresar, se valora mucho más el virtuosismo. Aunque eso se está cambiando ahora, pero en aquel momento...

© Jesús Palop
© Jesús Palop

—Normalmente, a los actores y actrices de vocación les encanta trabajar en el teatro, se sienten más realizados, ¿también te ocurre a ti?

—Me encanta el teatro, pero le tengo muchísimo respeto. He hecho muy poco, porque no me atrevo a hacer cualquier cosa. Para mí el teatro es sagrado, y ahí sí que busco un ideal. Me encantaría hacer otro tipo de teatro, que por suerte ahora se está empezando a ver en España también. Se está cambiando mucho. Por ejemplo, ha venido Veronese, que es un director al que admiro muchísimo, que me parece que hace algo diferente. Y ya empiezan muchos jóvenes a hacer otro tipo de teatro, acorde con lo que hemos cambiado también en cine, y lo que se ha cambiado en televisión. Yo creo que el teatro quedaba un poco estancado todavía. Así que estoy deseando que venga alguien y me ofrezca una historia bonita y contada de una manera menos comercial de lo que se hace.

—De los trabajos que has hecho hasta ahora, ¿de cuáles te sientes más orgullosa?

—Me siento orgullosa de todos. Los haya hecho mejor o peor, de todos he aprendido, y de todos aprenderé.

—¿Cuáles son las actrices que más admiras?

—Hay muchas. En España yo admiro mucho a Pilar López de Ayala. Me encanta. Hace un trabajo muy sutil, va a llegar a ser una grandísima actriz. Después, admiro con locura a Meryl Streep, que para mí es un poco la esencia de Mataharis, en el sentido de agrandar las pequeñas cosas y lo cotidiano. Y también me encanta Isabelle Huppert.

—¿Y con qué director, que no hayas trabajado, te gustaría rodar?

—Me apetecería mucho, en España, con Isabel Coixet. Me encanta lo que hace. Y, bueno, con cualquier director que quiera contar una buena historia, y que quiera a los actores...algo que no siempre pasa.

—Y para terminar, ¿puedes avanzarnos tus próximos proyectos?

—Ahora mismo, no tengo ningún proyecto. Estoy tranquila, esperando a que llegue algo que me guste.

27/09/2007

 Enlaces relacionados

PUBLICIDAD
BOLETÍN

¿Quieres recibir gratis nuestro boletín?

> Regístrate

CONCURSO
Concurso
Kane3 y Avalon han sorteado DVD de Un soplo en el corazón (Louis Malle, 1971) y El señor de las moscas (Peter Brook, 1963).
CINE y DVD

Crítica, tráiler, sinopsis, intérpretes, ficha técnica ... CINE y DVD

Ver todas las películas
Copyright 2007 La hija de Laughton S.L.- Contacto - Publicidad - Nota legal