Durante la última semana del mes de enero, concretamente del 24 al 1 de febrero ha tenido lugar la primera edición del Festival Internacional de Cine Clásico de Granada, es decir, el Retroback, un festival "único en el mundo e inédito en su género". Esta muestra de cine de toda la vida, surgió a raíz de la idea de acercar al ciudadano de a pie aquellas películas clásicas que forman parte de la historia del cine a la vez de reivindicar otras ni siquiera estrenadas en España o incluso algunas caídas ya en el olvido.

Jesús Palop
Todo este material sería ofrecido a través de varias secciones dedicadas a directores como Federico Fellini del que se proyectaría La strada (1954), La dolce vita (1959), Ocho y medio (1963), Giulietta de los espíritus (1965) y Amarcord (1974), en lo que se convertiría en unas de las sesiones con más afluencia de público de la muestra. Kaneto Shindo (La isla desnuda, Kuroneko), Jean Pierre Melville (Bob le flambeur, El silencio del mar, Círculo rojo) y Georges Franju, fueron otros de los directores homenajeados. De este último se proyectaría el duro cortometraje documental Le sang des bêtes (1949), que describía gráficamente la labor ejercida en los mataderos de animales, el clásico de terror Ojos sin rostro (1960), la fantástica adaptación de los seriales mudos de Louis Feulliade llamada Judex (1963) y su último film, Nuits rouges (1974).

Para el homenaje a Franju, el festival contó con la presencia de su guionista, Jacques Champreux. El francés fue el encargado de adaptar el material de los seriales mudos rodados por su abuelo, Louis Feuillade en 1916 sobre el justiciero Judex, asimismo también se ocuparía de la escritura de Nuits rouges, un remontaje de la serie de televisión de ocho capítulos L´homme sans visage, donde también aparece como actor.
Dentro del panorama del cine español, se ofreció la sección titulada con el nombre de Otros clásicos del cine español, films que han querido ser recuperados por el festival debido a su importancia en diferentes ámbitos: Goyescas (Benito Perojo, 1942), La torre de los siete jorobados (Edgar Neville, 1944), Fulano y mengano (Joaquín Romero Marchent, 1955), Amanecer en puerta oscura (José María Forqué, 1957), Young Sánchez (Mario Camus, 1963), El extraño viaje (Fernando Fernán Gómez, 1964), Diferente (Luis María Delgado, 1961) la cinta de los años 60 que supo esquivar la censura a pesar de su evidente temática homosexual o Tenemos 18 años (1959), el debut del reciente Goya de honor Jesús Franco.

Hay que destacar también la retrospectiva creada en torno al director Eugenio Martín, un director atípico que tocó toda clase de géneros, del que se recuperaron su primer y premiado cortometraje Viaje romántico a Granada (1954), su ópera prima Despedida de soltero (1957), el western El precio de un hombre (1966), la comedia Tengamos la guerra en paz (1977), así como sus cintas de terror de culto como Pánico en el transiberiano (1972), y Una vela para el Diablo (1973), restaurada por la Filmoteca Española- que ya se encuentra preparando una retrospectiva más extensa del realizador- y presentada en primicia por el propio Martín en una versión sin cortes, tal y como fue concebida en su momento y que la censura de la época se encargó de mutilar.
El director granadino, aunque ceutí de nacimiento, acudiría al festival a recoger un premio honorífico concedido en la gala de presentación, homenaje que sería apoyado con la publicación de un libro dedicado al autor- Eugenio Martín: un autor para todos los géneros- escrito por el tándem Carlos Aguilar- Anita Haas y presentado durante la semana al que, además asistiría su esposa Lone Fleming, actriz danesa , procedente de la fotonovela, que sería rescatada por el cine en clásicos de terror como La noche del terror ciego (Amando de Ossorio, 1971) y que, posteriormente, desarrollaría su carrera a manos del homenajeado además de otros destacados directores de la época como Juan Piquer Simón o Paul Naschy.
El segundo libro presentado en Retroback fue la Antología del cine fantástico italiano, séptimo número de la revista Quatermass que ha tardado tres años en ver la luz y que realiza un recorrido detallado a través de entrevistas a los directores más representativos- entre ellos Darío Argento, que también acudiría al festival como veremos más adelante- artículos y críticas de los más conocidos films de tan atractivo género. Para ello se contó en el acto con especialistas como Cristiana Astori, Lorenzo Codelli, Antonio Bruschini, Luca Rea y Danielle Terzoli que alabaron todo el trabajo recogido en este libro, dirigido por Javier G. Romero, probablemente el más completo hasta la fecha sobre el cine fantástico realizado en Italia.

Esta sección fue además uno de los platos fuertes del festival, ya que a la presentación del libro se unía la exposición de carteles propiedad de Graziano Marraffa, procedente del Archivo Histórico del Cinema Italiano, que por vez primera se exhibía fuera de su país de origen, además de la proyección de 15 de los films más representativos, tres de ellos presentados por sus propios realizadores.
Un simpático Pupi Avati dio paso a su obra más reconocida La casa de las ventanas que ríen (1976), rodada con escaso presupuesto y con un equipo de 12 técnicos, contaría que el film surgió a raíz de un suceso acaecido en su propio pueblo cuando era tan sólo un niño. En su estreno el público respondía con risas a lo que en realidad era un argumento terrorífico, algo que asustó a Avati, ya que tras una serie de trabajos de poco éxito, algunos de ellos ni siquiera estrenados, con ésta se lo jugaba todo. Pero afortunadamente las cosas le irían bien, gracias a La casa de las ventanas que ríen le habían invitado a diferentes países para presentarla en diversas retrospectivas, convirtiéndose en una obra de culto.

Otro de los invitados fue Francesco Barilli, que aunque empezó como actor protagonizando el film Antes de la revolución (Bernardo Bertolucci, 1964), también ha ejercido tareas de asistente de dirección, guionista y realizador, destacando La violación de la señorita Julia (1979) y la inédita en España El perfume de la señora de negro (1974), su ópera prima, una cinta de terror psicológico de excelente puesta en escena y terrorífico final. Barilli nos adelantó su trabajo como actor bajo las órdenes de Carlos Saura en Io, Don Giovanni, donde interpreta a un cardenal y reconocería que aunque su trabajo últimamente se ha centrado en la televisión y los documentales, tiene pensado volver pronto al cine.
Por último, Granada recibió la fugaz visita de Darío Argento, que concedió una rueda de prensa a los medios y por la noche presentó una de sus películas más emblemáticos, Suspiria (1978), con la que inauguró su trilogía de las tres madres, frente a un entregado público. Entre otras cosas, confirmó el remake americano de ésta, dirigida por él mismo con Natalie Portman de protagonista. Poco más pudo adelantarnos ya que se trata de una producción extranjera y él simplemente se encargaría de la realización. Al igual que su más reciente film, Giallo, de producción americana y un guión ajeno al que había aportado su personal punto de vista. Asimismo, destacó el trabajo de Adrien Brody en dicha cinta. También comentaría su trabajo en la serie Masters of Horror, donde su capítulo Jenifer había sido el DVD más vendido del año, su amistad con George A. Romero, su trabajo con Sergio Leone, la banda Goblin o actores españoles como Miguel Bosé, Cristina Marsillach o Cristina Brondo.
Los tres realizadores afirmaron su descontento con el cine realizado en la Italia de Berlusconi, donde había poca producción, de poca calidad y enfocado a la comedia. En cambio, alabaron el cine de género realizado en EspAña con cintas como [REC] (Jaume Balagueró- Paco Plaza, 2007)

El mismo día haría acto de presencia una agradable y bellísima Caroline Munro. La actríz británica también concedería una rueda de prensa para participar en el homenaje ofrecido a John Philliph Law por el festival, con la presentación de su única película en común, El viaje fantástico de Simbad (Gordon Hessler, 1974), con secuencias rodadas en la Alhambra de Granada y elevada a la categoría de obra maestra por el propio Carlos Aguilar. Éste junto con Anita Haas procedieron a la presentación de un nuevo libro escrito a la par: Diabolik angel, la primera y única biografía autorizada del actor, amigo personal de ambos. Nos contaron que fue el propio Philliph Law el que convenció a Ray Harryhausen, ya alejado del mundanal ruido, para escribir el prólogo del mismo y que el actor fallecería antes de verlo publicado.
Munro habló de su buena amistad con el actor durante el rodaje y con el propio Harryhausen, además de su trabajo junto a Roger Moore como chica Bond en La espía que me amó (Lewis Gilbert, 1977) o con el prematuramente fallecido Joe Spinell con el que rodaría tres films, uno de ellos, Maniac (William Lustig, 1980), fue escrito por éste en un papel pensado para ser interpretado por Daría Nicolodi, por aquella época pareja de Darío Argento, aunque finalmente caería en manos de Munro.
Pero sin duda, la que se llevaría el gato al agua sería la sección Iconos del cine, dedicada a la actriz Audrey Hepburn, verdadera imagen del festival- presente en carteles y video de presentación- a quien le fue dedicada dos exposiciones, de las carátulas de sus películas, objetos personales, algunos de los vestidos lucidos en Sabrina (Billy Wilder, 1954) y Desayuno con diamantes (Blake Edwards, 1961) y sus dos Oscar.

Además de la exhibición de ocho de sus más representativos títulos- que agotaron entradas hasta el punto de tener que repetir dos de ellas durante el fin de semana y en horario diurno- también le serían dedicados dos conciertos: el primero durante la gala de presentación donde Monica Mancini interpretó los mejores temas compuestos por su padre Henry- compositor habitual en las películas donde aparecía la actriz- y en la clausura, en la que la Orquesta Ciudad de Granada interpretó temas de sus films, y en el que estuvieron presente los dos hijos de la actriz: Sean Ferrer y Lucca Dotti.
En resumen, el Retroback fue una gran oportunidad para ver cine clásico, obras olvidadas y algunas más comerciales. Y si bien podemos asegurar que éstas fueron de un éxito rotundo, otras, como el ciclo dedicado al género fantástico italiano apenas llenaban la cuarta parte del aforo, algunas de las copias ofrecidas estaban en mal estado- hasta el propio Pupi Avati se quejó de ello- o fallaban en los subtítulos, los publicitados abonos de 10 películas no existían y los de 5 se acabaron durante el primer día del festival.
Sin embargo, todo ello es perdonable por tratarse de la primera edición de un festival cuyo valor es intentar abarcar a todo tipo de público, mayoritario y minoritario en tan agradable marco como es la ciudad de Granada, y que ya tiene pensada una próxima edición, que será dedicada a la figura del actor Humphrey Bogart.
Así que, amigos cinéfilos, tendremos Retroback para rato.
06/02/2009
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