Es uno de los compositores más hiperactivos de nuestro cine y una de las figuras clave en la renovación de la música cinematográfica española en la última década. Roque Baños ha creado un estilo que recupera el entusiasmo por la orquesta sinfónica y la pasión por una música que añade nuevas dimensiones a las historias a las que sirve. Pero no sólo de sinfonismo vive el hombre, y Roque Baños es también un músico ecléctico que prueba nuevos registros en cada película, en cada reto. Y, como no podía ser menos, él ha sido el encargado de acompañar con su música a la gran producción española del año, el filme de Agustín Díaz Yanes Alatriste.
Por Roberto Cueto

—¿Cómo te viste implicado en una producción del calibre de Alatriste?
—Tuve la suerte de que me llamasen a mediados del mes de diciembre y que me comentasen el proyecto. Desde el principio me pareció una gran idea porque además, tenía ganas de emprender un filme que me permitiese otro registro musical. Una película acerca de las aventuras y desventuras de un héroe de época era algo que siempre me había apetecido hacer. Además, me permitía colaborar en un proyecto cuyo padre es uno de mis paisanos más admirados, Arturo Pérez-Reverte, que es murciano como yo.
—¿Conocías las novelas sobre el personaje? ¿Te sirvieron de inspiración para empezar a componer o preferiste esperar a ver la película ya rodada y montada?
—Por regla general suelo leer el guión antes de ver las imágenes para ver si me pueden inspirar y aportar un poco de luz adicional. En este caso, y por la gran popularidad y el entusiasmo que despertaron las novelas, sí tuve ocasión de leerlas y fue otra vía de acercarme más a la historia y a los personajes, lo que me permitió ir componiendo en mi cabeza. Cuando ya tuve la imagen, era el momento de perfilar, de añadir y redondear la historia mediante los sentimientos de los personajes a través de la música.
—Alatriste es una de las producciones más caras y ambiciosas de la historia del cine español. ¿Se ha notado esto también en el apartado musical? ¿Has contado con más medios que los habituales en una producción española?
—Lógicamente sí. La música se grabó en los estudios Abbey Road de Londres, con una magnífica orquesta, coro y solistas. Tuve los mejores medios para hacer una música a la altura, lo que me permitió grabar esta banda sonora de más de una hora de duración en tres días, porque es un sala que está acondicionada perfectamente para la grabación con orquesta sinfónica y dispone de todos los medios necesarios para que el sonido que se consiga en la grabación sea grande. La verdad es que estoy muy contento.
—¿Has trabajado entonces con una formación de gran orquesta?
—La música se grabó con la Orquesta y Coro Pro-Art de Londres. Contamos con solistas de guitarra flamenca como José Antonio Rodríguez, el percusionista Pedro Esteban y Helen Quiroga como voz solista. También tuvimos a Jaime Muñoz interpretando el chalumeau, a Felipe Sánchez con la guitarra barroca y a Luis Delgado con la trompa marina. Utilizamos otros instrumentos relacionados con la época y timbres que emulaban el ambiente de la misma.
"Tuve los mejores medios para hacer una música a la altura, lo que me permitió grabar esta banda sonora de más de una hora de duración en tres días"
—¿Cómo ha sido tu acercamiento al personaje? ¿Heroico, al estilo de Hollywood? ¿O más trágico, más cercano a la tradición española de los personajes del Siglo de Oro?
—Creo que es una música más cercana a la tradición española, no sólo al Siglo de Oro, sino al flamenco incluso, aunque no deja de ser música de cine, si por ello entendemos "al estilo Hollywood". Uno de los temas de la música que es el que le pertenece a Diego Alatriste, lo he titulado El héroe abatido, porque la música nos muestra que se trata de un hombre valiente que no se rinde, que no se viene abajo por la adversidad, pero también el héroe es un hombre que lleva pesadas cargas a su espalda, que le pesa el alma. Pero a pesar de ello, el héroe y el hombre siguen en pie.

—¿Has intentado acercarte a la música de la época o has preferido buscar un lenguaje más atemporal?
—Por supuesto. Para que exista una coherencia debe existir un relación entre la época en que acontece el relato y la música. Una anacronía de ese tipo rompería la magia de la historia y se perdería la credibilidad de la puesta en escena, por lo que he pretendido no perder de vista ese principio. Pero, al mismo tiempo, es una música muy española, muy nuestra. Dado que el color de la misma, se podría decir de una forma más plástica, es similar a la obra de Velázquez, tal vez sea en algún caso atemporal. En cualquier caso, nunca anacrónica.
—Por regla general este tipo de grandes producciones, con acción y escenas de batalla, suelen tener extensos bloques musicales, ir acompañadas de música constantemente. ¿Cuáles han sido tus decisiones al respecto? ¿Has preferido acompañar las escenas épicas y de acción o, por el contrario, las relaciones entre personajes?
—Ha sido una película para la que compuse casi hora y media de música. He acompañado con ella las relaciones de los personajes, los estados de ánimo de los mismos y por supuesto, las escenas de acción. Hay música para todo. Es un elemento más de la película que hay que valorar paralelamente.
—Al ser una producción tan costosa, el riesgo parece mayor. ¿Hubo sugerencias por parte de los productores o el director sobre la música o gozaste de entera libertad para componer lo que tú considerabas más adecuado para el filme?
—En principio, como siempre, me dan unas directrices pero me dejan libertad para componer. Luego ellos ven el trabajo que he realizado y deciden si quieren más o menos música o si hay algo que retocar. Pero en cualquier caso, una vez que se termina todo mi trabajo como compositor, orquestador y director de orquesta, es decir, cuando finalizo la grabación y entrego la música al productor, cuando se mezcla la película (diálogos, música, sonido...) en ese momento, el director sigue decidiendo si va a incluir toda la música que se ha creado para la película o si decide eliminarla en algunas escenas. A este respecto, hay una escena para la que yo tenía música original compuesta y fue sustituida por otra, perteneciente a una marcha de procesión de Semana Santa. Eso son decisiones del director.
—Al parecer pretendes inaugurar tu propio sello discográfico para editar y distribuir tus trabajos. ¿Cómo ha surgido esta iniciativa? ¿Hay un mercado paralelo en los discos de bandas sonoras?
—A fecha de hoy no hay nada concreto respecto a esto. Estoy haciendo mi propio sello para el futuro, pero no creo que Alatriste pueda ser mi primera edición de una de mis bandas sonoras. En cuanto al mercado paralelo, no estoy seguro de ello. Lo que si pienso es que hay que aprovechar los otros mercados que tenemos a nuestra disposición, como Internet. Mi página web ya está lista para que pueda ser visitada por todos los usuarios (www.roquebanos.es). Allí se puede encontrar todo lo que queráis saber acerca de mi música, de mis próximos proyectos, etc. Además, podréis adquirir las partituras de los temas más conocidos de mis películas, partituras de la banda sonora original completa, incluso adaptaciones de las mismas para piano. También hay un apartado de todas mis obras, que podrán ser adquiridas por los internautas en formato CD. El fin de todo esto es recuperar mis creaciones que están descatalogadas, volver a reeditarlas y conseguir alargar la vida de las mismas, para que puedan estar al alcance de todos. Es más bien, un motivo sentimental que una vía de hacer negocio. La página contará con un foro y con una vía de contacto, a través de e- mail, para que todo el que quiera haga sus pedidos o, simplemente, dé su opinión.
Entrevista publicada en el número 11 de KANE 3 (septiembre - octubre 2006)
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