Sin halo aparente de estrella intocable, con su característico pelo alborotado y sus gafas oscuras, Tim Burton ha presentado esta mañana en Madrid (el estreno nacional será el próximo 15 de febrero) ante una sala abarrotada de cámaras, magnetófonos y plumas su décimotercer largometraje: Sweeney Todd, la tragicomedia victoriana basada en un cuento popular británico que el compositor y letrista neoyorquino Stephen Sondheim estrenara en Broadway a finales de los setenta y del que se han hecho versiones en los escenarios de todo el mundo (Mario Gas realizó una inolvidable puesta en escena en 1995).
Por Nuria Dufour

A la pregunta de si Sondheim le dio libertad con la adaptación cinematográfica, Burton ha comentado que el autor siempre estuvo muy abierto a los "muchos cambios" que tanto él como el guionista, John Logan (Gladiador, El aviador), introdujeron en la historia, además de participar entusiastamente en la elección del casting.
Sus dos actores fetiche (sexta colaboración en el caso de Johnny Depp y quinta en el de Helena Bonham-Carter), interpretan a la pareja sobre la que gira la sanguinaria historia. Él, a Benjamín Barker, alias Sweeney Todd, el barbero diabólico que regresa a la calle Fleet para colmar su venganza y ella, a Mrs. Lovett, su casera, una extraña mujer que siempre estuvo enamorada de él y que hace las peores empanadillas de carne de Londres.
Para ellos y para el resto del reparto (el británico Alan Rickman compone un trabajo soberbio), el director de Sleepy Hollow no escatimó en elogios. De Johnny Depp destacó su versatilidad asegurando que cada vez que trabaja con él es como si lo hiciera con una persona distinta y de Helena Bonham-Carter, su pareja, dijo que tenía el papel más difícil a nivel de canto al tiempo que, a propósito de una brutal secuencia, bromeó sobre su oportuno embarazo en mitad del rodaje.
Ninguno de los actores son cantantes profesionales y esto es algo que Burton (y el propio Sondheim) buscaban desde el principio y asegura que "fue una buena idea tener a actores que podían cantar antes que a cantantes que pudieran actuar", además hace recaer el valor de la historia en el texto de Sondheim cuando dice que no necesitaron desarrollar descripciones complejas de los personajes porque "sólo con escuchar la banda sonora uno puede saber cómo son".
Considera asimismo que la experiencia de rodar un musical ha sido muy buena, aunque reconoce que a él le encantan las películas de fantasía donde "cabe todo, desde el dolor, la muerte, el humor, lo oscuro, lo claro, y la vida es una mezcla de todas estas cosas" y le ha gustado hacer Sweeney Todd porque nunca antes había visto mezclar la música con el horror más sanguinario.
Con respecto precisamente a la sangre (la hay desde los créditos iniciales), el director la justifica comentando que está tan presente en la película como lo estaba en la obra, matizando que se trata de un "terror impresionista nada realista".
A pocas horas de revelarse las candidaturas de la 80ª edición de los Oscar® (martes 22 de Enero), Tim Burton se muestra escéptico y asegura que "los premios no van a musicales de terror" y, aunque es agradable ser reconocido (recibió los galardones a Mejor Película Musical o Comedia y a Mejor Actor -aspiraba a cuatro- en la pasada edición de los Globos de Oro), no es algo que espera cuando hace una película. Ya se siente "muy afortunado" de poder hacer las que quiere hacer.
21/01/2008
Enlaces relacionados¿Quieres recibir gratis nuestro boletín?
Crítica, tráiler, sinopsis, intérpretes, ficha técnica ... CINE y DVD
Ver todas las películas