Alas de mariposa

foto destacado

Sinopsis

Ami (Laura Vaquero) es una niña de seis años especialmente sensible. Su madre, Carmen (Silvia Munt) vive obsesionada con la idea de dar a su marido Gabriel (Fernando Valverde) un hijo varón.


Cuando finalmente Carmen queda embarazada, la relación con su hija comienza a deteriorarse día a día, hasta que da a luz a su nuevo hijo. Desde ese momento los acontecimientos conducen irremediablemente hacia una pesadilla para todos.

Concha de Oro a la Mejor Película en el Festival de San Sebastián 1991.

  • País:España
  • Año:1991
  • Estreno:18 de octubre 1991
  • Duración:1h.44min.
  • Distribuidora:Avalon

Características del DVD

Audio: Castellano y euskera. Subtítulos: Inglés y francés.

DISCO 1: Película / Ficha técnica y artística / Biofilmografías seleccionadas / Audiocomentario del director / Tráiler.

DISCO 2: Cortometraje remasterizado Akixo de Juanma Bajo Ulloa / Documental Restaurando Akixo / Galería de fotos animada / Secuencia 111, Escena eliminada / Documental "Apuntes sobre la creación de Alas de mariposa" de Manuel Muñoz.

DISCO 3: Banda Sonora Original de Bingen Mendizábal.

Distribuidora: Avalon.

Fecha de lanzamiento: 22 de diciembre 2008. Precio: 17,95€.

Intérpretes

Silvia Munt Carmen
Fernando Valverde Gabriel
Susana García Ami
Laura Vaquero Ami niña
Txema Blasco Alejandro, el abuelo
Albert Martín Aranaga Gorka

Ficha Técnica

Dirección Juanma Bajo Ulloa
Guión Juanma Bajo Ulloa y Eduardo Bajo Ulloa
Producción Juanma Bajo Ulloa y Joseba Nafarrate
Fotografía Aitor Mantxola y Enric Davi
Montaje Pablo Blanco
Música Bingen Mendizábal

Crítica

La reina destronada

Rafael Arias Carrión

Vista con la perspectiva que dan los 17 años que han pasado desde que Glenn Close le diera la Concha de Oro a un casi barbilampiño Juanma Bajo Ulloa en el Festival de San Sebastián de 1991, por su primer largometraje, Alas de mariposa, tengo la sensación de que cuando el director miraba, ya con la Concha en sus manos, hacia arriba y a su derecha, con una sonrisa de satisfacción, correspondía, más que al inicio de una prometedora carrera, al final de una carrera imparable, culminada con esta película.

Antes de Alas de mariposa, la carrera como cortometrajista de Bajo Ulloa era, sin duda, difícil de igualar: Akixo (1989) y El reino de Víctor (1989) obtuvieron reconocimiento y premios; después, solo ha podido rodar tres largometrajes: La madre muerta (1993), Airbag (1997) y Frágil (2004), mientras acaba de finalzar un documental y prepara un nuevo largometraje.

Hoy, Juanma Bajo Ulloa ya no es esa prometedora figura de 24 años; superados los 40, la carrera del director vasco se encuentra en un estado difícil. Proyectos abortados como el de El Coyote, películas que, finalmente acabó dirigiendo otra persona, Ricardo Franco y La buena estrella (1997), y la endeblez de una película tan atípica, que parece nacida de la necesidad de rodar como fuera, como Frágil, me hacen pensar en Bajo Ulloa como alguien del pasado. Espero y deseo equivocarme.

El éxito, más critico que de público, de una película tan poco convencional como Alas de mariposa fue un prometedor arranque no solo de una carrera sino, junto con Todo por la pasta (Enrique Urbizu, 1991), de una retahíla de cineastas dispares, que conformarían el germen de toda esa generación de profesionales vascos de la que tanto se ha hablado en la década de los 90 (Álex de la Iglesia, Julio Medem, serían sus dos baluartes).

Sea como fuere, hoy Alas de mariposa sigue erigiéndose en un cuento melodramático arriesgado, sincero, en muchas ocasiones emotivo, a veces irritante, pero siempre capaz de generar por sí sola emociones contraproducentes, basadas en una estructura contrastada.

Efectivamente, la historia excesiva a todas luces de Alas de mariposa se basa en la contraposición, en las frustraciones: el nacimiento de Ami, cuando se desea un varón; en la pusilanimidad de Gabriel (magnífico Fernando Valverde) frente a la impronta de Carmen (espléndida Silvia Munt); en los sueños frustrados de Gabriel, que trabaja de barrendero, "sólo por un año" al principio, y varios lustros después, sigue igual; en la propia estructura de la película, dividida en dos mitades.

"Un cuento melodramático arriesgado, sincero, en muchas ocasiones emotivo, a veces irritante, pero siempre capaz de generar por sí sola emociones contraproducentes, basadas en una estructura contrastada"


La primera narra las vicisitudes de Ami, como niña, como hija única, capaz de superarse y llegar, en un momento melódico precioso, a pintar una mariposa, que le parecía imposible de dibujar hasta entonces. La segunda, -oscura, en donde el pasado del horrendo acto de Ami pesa sobre toda la familia-, presenta una linealidad exenta de momentos líricos, y además, reforzada por dos escenas trágicas (la violación de Ami y la posterior agresión a Gabriel, que lo deja incapacitado) que solo son comprensibles por la estructura de la película, pero que su casi simultaneidad no beneficia al conjunto (dejando aparte, de que sólo así, se podía llegar al final de la historia, una afirmación con la que no estoy del todo de acuerdo).

Siempre que Ami necesita apoyo, comprensión, cariño, sucede algo que frustra esa necesidad. En la primera mitad, con todo el amor del mundo, Ami pinta una mariposa pensando en su madre. A la salida de la escuela, la madre no está. La razón es que ha dado a luz, y esa alegría supera con mucho, el regalo de la mariposa, por fin, pintada. En su segunda mitad, ya de joven, Ami es violada. Necesitada de ese cariño negado durante años, no lo recibe ahora, con el padre ausente, justo cuando es golpeado por Gorka, el violador, y que lo deja discapacitado. Otra vez, la necesidad de no estar sola, en este caso, queda frustrada.

En Alas de mariposa confluyen muchas virtudes: sonidos terroríficos como el bastón del abuelo resonando sobre el suelo, ruido que le quita el sueño a la pequeña Ami, y que nos hace pensar continuamente que no es una hija querida ("Pero, después de que se case, ¿quién se va a acordar de tu apellido?", le recuerdan a Gabriel); imágenes dulces y propiciadas por un director tan apegado a los cuentos de príncipes y doncellas, como los besos con pelo; dibujos en donde salen los padres y Ami, pero nunca el abuelo; los dibujos de mariposas de la primera mitad, los cables retorcidos formando insectos de la segunda; la esperanza de un hijo en un nuevo embarazo, y la incapacidad de comunicárselo a Ami: la madre no sabe cómo, el padre cumple con su rol: "Mejor no le hables de esto... Tan pequeños no lo entienden... Y además, trae mala suerte", le dicen y él obedece; la preferencia por el varón frente a Ami (el atavismo y esa raigambre cultural de que la hija se casa y abandona el hogar paterno y ¿quién los cuidará cuando envejezcan?), culminada cuando Ami, herida por una caída, es echada de la habitación en donde el bebé, en su trono, mama de la teta de la madre; y cómo no, esa imagen terrorífica de la recuperación del trono por Ami mediante la presión de una almohada sobre la cara del bebé.

El único lastre nace de la sensación de que, bien por miedo, bien por juventud, o bien porque así lo creía (lo más probable, a tenor de sus posteriores trabajos), percibo un abuso de la música en escenas en las que la imagen, el sonido y/o el silencio hubieran bastado.

17/12/2008

 Enlaces relacionados

PUBLICIDAD
BOLETÍN

¿Quieres recibir gratis nuestro boletín?

> Regístrate

CONCURSO
Concurso
Kane3 y Avalon han sorteado DVD de Un soplo en el corazón (Louis Malle, 1971) y El señor de las moscas (Peter Brook, 1963).
CINE y DVD

Crítica, tráiler, sinopsis, intérpretes, ficha técnica ... CINE y DVD

Ver todas las películas
Copyright 2007 La hija de Laughton S.L.- Contacto - Publicidad - Nota legal