Maggie debe conseguir dinero para pagar el tratamiento médico que necesita su nieto Olly. Un día ve un cartel de "Se busca azafata" y Maggie, ingenua, entra sin pensarlo en un club erótico. Cuando se entera exactamente de qué se trata, la respetable viuda de clase media se sorprende, pero decide aceptar el trabajo porque es un modo rápido de obtener el dinero que necesita.
Sexy World es un mundo que queda mucho más lejos que el trayecto en tren desde su respetable pueblo en las afueras de la gran ciudad. Su ingeniosa compañera Luisa le enseña los trucos del oficio y nace una sorprendente amistad entre las dos mujeres. Miki, el dueño del local, es un tipo duro y mujeriego que se ablanda delante de Maggie y la transforma en la muy demandada y lucrativa Irina Palm.

Audio: Inglés (V.O), castellano.
Subtítulos: Castellano.
EXTRAS:
-Making of.
-Tráiler.
-Entrevista al director y a los actores.
-Ficha técnica, artística y filmografías destacadas.
Distribuidora: Cameo.
Fecha de lanzamiento: 28 de mayo 2008. Precio: 18,95€.
| Marianne Faithfull | Maggie |
| Miki Manojlovic | Miki |
| Kevin Bishop | Tom |
| Siobhán Hewlett | Sarah |
| Dorka Gryllus | Luisa |
| Jenny Agutter | Jane |
| Corey Burke | Olly |
| Meg Wynn-Owen | Julia |
| Susan Hitch | Beth |
| Flip Webster | Edith |
| Dirección | Sam Garbarski |
| Guión (a partir de una idea de Philippe Blasband) | Martin Herron, Philippe Blasband |
| Producción | Sébastien Delloye, Diana Elbaum, Thanassis Karathanos, Karl Baumgartner, Jani Thiltges, Claude Waringo, Christine Alderson |
| Fotografía | Christophe Beaucarne |
| Montaje | Ludo Troch |
| Música | Ghinzu |

Manuel Barrero
Una familia británica debe conseguir el dinero necesario para el tratamiento de la enfermedad de su hijo, algo que sólo se puede hacer en Australia, para más dificultad. El planteamiento no puede ser más telefilmero, aunque ahí se acaban las similitudes con cualquier producto televisivo de sobremesa. La película sigue la estela marcada por Full Monty (Peter Cattaneo, 1997) hace ya una década. Dificultades económicas de la clase obrera, y búsqueda de soluciones poco convencionales. En este caso, la protagonista es una abuela cuyo amor por su nieto le lleva a hacer cualquier cosa. Y por cualquier cosa, entendemos trabajar de masturbadora en un local de ocio sexual. Las sonrisas que consigue despertar la imagen de esta respetable anciana trabajando en su glory hole, no son pocas

La idea de partida es, sin duda, brillante. Pero pasado el golpe de efecto, hay que mantener el nivel durante todo el metraje. Y ése es ya otro tema. Si nos remitimos a la efectiva comedia de Cattaneo, nos encontramos con un clímax se hace esperar hasta el último minuto del filme. Toda la película se construye con vistas a ese momento final, que el espectador espera ávido, casi sin darse cuenta. El resto de metraje tiene la habilidad de moverse con soltura en el costumbrismo, y de acertar plenamente con los chistes.
En Irina Palm, el momento cumbre llega una hora antes de que acabe, con lo que toda la artillería se agota cuando la protagonista se asienta en su nueva profesión. De forma desprejuiciada, y con toda naturalidad, Garbarski nos hace acompañar a una estupenda Marianne Faithfull en este camino de crecimiento y liberación, a través de algo tan supuestamente sórdido. Dentro de una vida sin ilusiones y monótona, su inesperada ocupación le hace sentirse viva y útil, en un entorno donde la doble moral convive junto a la crisis económica.
Pero ya hemos dicho que la película se agota en sí misma. Quizás, no sea el largometraje la medida más justa para desarrollar esta historia. Aunque elegida esta opción, hay que seguir mantenido el interés del espectador de alguna forma. Y, para ello, el director nos ofrece varias subtramas que fracasan en el intento de que no se le escape el público.
"De forma desprejuiciada, y con toda naturalidad, Garbarski nos hace acompañar a una estupenda Marianne Faithfull en este camino de crecimiento y liberación"

Por un lado; tenemos la inverosímil, aunque muy entrañable, historia de amor entre la protagonista y el dueño del local en el que trabaja. Un extranjero de enorme corazón que se enamora de la sencillez y de la enorme habilidad manual de su empleada. Una historia que subraya la idea de liberación para la protagonista, pero que resulta demasiado inocente. Eso sí, contada con sensibilidad.
Y, por el otro lado, tenemos la obvia confrontación con amigos y familiares, incapaces de aceptar la incorrección política de uno de los miembros de una comunidad llena de hipocresía. Momentos que se mueven entre la previsibilidad de las miradas indiscretas de sus amigas, y los pocos convincentes extremos entre los que se mueve el conflicto con su hijo; que, no olvidemos, es el padre de la criatura enferma.
Pero todo esto carece del más mínimo interés. El meollo de la cuestión queda meridianamente claro en los primeros minutos. El resto, sólo es paja con la que poder rellenar el tiempo necesario para llegar a la duración estándar. Y es que cada historia tiene su tempo para ser contada. Lástima que el mediometraje esté en la más absoluta marginación dentro de la industria cinematográfica.
10/12/2007
Enlaces relacionados¿Quieres recibir gratis nuestro boletín?
Crítica, tráiler, sinopsis, intérpretes, ficha técnica ... CINE y DVD
Ver todas las películas