En cierta ocasión, no hace mucho, una pequeña banda de músicos integrada por policías egipcios viajó a Israel.
Fueron a tocar en una ceremonia de inauguración pero, debido a la burocracia, la mala suerte, o a cualquier otro motivo, se quedaron perdidos en el aeropuerto.
Trataron de arreglárselas por su cuenta, tan sólo para verse en una pequeña ciudad israelí desolada, casi olvidada, en algún lugar en pleno desierto.
Una banda perdida en una ciudad perdida.
No hay muchos que recuerden esto.
Tampoco fue tan importante.

Audio: Inglés, árabe, hebreo (V.O), castellano, catalán.
Subtítulos: Castellano.
EXTRAS:
-Tráiler y teaser.
-Ficha artística y técnica.
-Filmografías selectas.
Distribuidora: Manga Films.
Fecha de lanzamiento: 22 de octubre 2008.
Precio: 14,99€.
| Sasson Gabai | Tewfiq |
| Ronit Elkabetz | Dina |
| Saleh Bakri | Haled |
| Khalifa Natour | Simon |
| Imad Jabarin | Camal |
| Tarak Kopty | Iman |
| Hisham Khoury | Fauzi |
| Francois Khell | Makram |
| Eyad Sheety | Saleh |
| Dirección y guión | Era Kolirin |
| Producción | Elion Ratzkovsky, Ehud Bleiberg, Yossi Uzrad, Koby Gal-Raday, Guy Jacoel |
| Coproducción | Sophie Dulac, Michel Zana |
| Fotografía | Shai Goldman |
| Montaje | Arik Lahav Leibovitz |
| Música | Habib Shehadeh Hanna |

Hay una esencial razón por la que se le agradece a Eran Korilin su ópera prima. El hecho de juntar en el mismo espacio a árabes con israelíes, y no hacer ni una sola referencia a uno de los conflictos más encarnizados del último siglo. Y no es que la película obvie o esconda el problema, lo que ocurre es que su propuesta es radical y profundamente pacifista.

La llegada de una banda de música egipcia a una pequeña localidad de Israel es la pequeña anécdota que sirve como hilo argumental de este canto al entendimiento entre culturas. Las circunstancias obligan a que unos y otros tengan que convivir durante un día entero. La apuesta clara es por la hospitalidad, el intercambio y la convivencia. O cómo a pequeña escala somos capaces de conseguir cosas que, a gran escala, parecen una quimera.
"El filme busca la complicidad universal de un público que fácilmente se puede sentir identificado con los problemas de estos personajes"
Aunque se echa en falta alguna dificultad más en la comunicación. Las dos culturas buscan el punto de encuentro en idioma ajeno (el inglés), en el que se entienden sorprendentemente bien. Un territorio neutro en exceso idealizado, y que no refleja todas las aristas posibles, siempre en aras de su propósito conciliador.

Lo que sí tenemos que reconocerle a La banda nos visita es hacernos olvidar la nacionalidad de sus protagonistas. La tendencia de cualquier película que trate el tema es subrayar el problema, e identificar a los individuos como pertenecientes a uno u otro lugar. En este caso, Korilin consigue que veamos a personas, con sus ilusiones, sus temores, sus dudas, y sus miserias. Pero sin patrias.
Seres humanos que buscan la complicidad, el cariño y la calidez en el otro. Seres solitarios, ávidos de nuevas experiencias que les hagan crecer y ser felices. Con su tono de inocente comedia, el filme busca la complicidad universal de un público que fácilmente se puede sentir identificado con los problemas de estos personajes. La soledad, los problemas para encontrar pareja, los errores del pasado, la sensación de perder el tiempo, los problemas conyugales...mil y una cuestiones que son abordadas de forma sutil y delicada.
Ésta es una de esas películas que su apariencia modesta y sencilla esconde propósitos mucho más elevados. Y por partida doble. Su búsqueda de la paz entre los pueblos, y el pretendido tratado sobre las relaciones humanas. Si bien es cierto, que en este último aspecto el resultado no siempre es satisfactorio. El director se queda muchas veces en la anécdota, o en la búsqueda del efecto cómico. Mientras, la relación más profunda que se establece (la que mantienen Tewfiq y Dina) se mueve con frecuencia entre lugares comunes. Son los intérpretes, Sasson Gabai y Ronit Elkabetz, los que logran dotar de la humanidad necesaria a sus personajes. Con ellos, un elenco de secundarios (escogidos con gran acierto), magníficamente dirigidos; y muy por encima del desarrollo de sus caracteres.

Unos personajes que representan la filosofía el intercambio cultural, una puesta en práctica de esa utópica alianza de civilizaciones. Personas que hablan con otras personas, que no prejuzgan ni condenan de antemano. Seres liberados del peso de la historia y de las cadenas que tratan de imponerles. Nos falta ver la otra cara dela moneda: la de las dificultades y complicaciones. Pero la propuesta del autor busca destacar la paz y la tolerancia, en un tiempo lleno de odios irreconciliables. Ahí está su gracia.
Manuel Barrero
Enlaces relacionados¿Quieres recibir gratis nuestro boletín?
Crítica, tráiler, sinopsis, intérpretes, ficha técnica ... CINE y DVD
Ver todas las películas