Tras su última ruptura sentimental el director independiente Chris Waitt decide, cámara en mano, entrevistar a todas sus antiguas novias. Este viaje de descubrimiento, no es más que un intento desesperado por entender qué es aquello que durante todos estos años le ha impedido consolidar todas y cada una de sus relaciones sentimentales.
Chris Waitt piensa que si es capaz de encontrar las razones por las que siempre le dejan podrá evolucionar y en un futuro tal vez consiga una relación seria y duradera.
Después de realizar la película el director escribía: " Posiblemente era demasiado optimista a la hora de pensar lo contentas que iban a estar mis ex-novias de volver a verme. El proceso fue tremendamente doloroso y humillante para casi todos los implicados".

Audio: Inglés (V.O), castellano y catalán.
Subtítulos: Castellano.
Extras (Edición 2 discos):
Disco 1: Largometraje / Ficha técnica y artística / Otros títulos Avalon.
Disco 2: Cortometraje How to Cope with Rejection dirigido por Chris Waitt / Documental Heavy Metal Jr, dirigido por Chris Waitt y nominado a los BAFTA 2005 / Escenas eliminadas y tráiler.
Distribuidora: Avalon.
Fecha de lanzamiento: 27 de mayo 2009.
Precio: 17,95€.
| Chris Waitt | Chris Waitt |
| Hilary Waitt | Hilary Waitt |
| Alexandra Boyarskaya | Alexandra Boyarskaya |
| Danielle McLeod | Danielle McLeod |
| Olivia Trench | Olivia Trench |
| Dirección | Chris Waitt |
| Guión | Chris Waitt, Henry Trotter |
| Producción | Mary Burke, Henry Trotter, Robin Gutch, Mark Revert |
| Producción ejecutiva | Peter Carlton, Lizzie Francke, Hugo Heppel, Will Clarke |
| Fotografía | Steven Mochrie |
| Montaje | Mark Atkins, Chris Dickens |

Manuel Barrero
Un par de cámaras. Un medio de transporte. Y muy poca vergüenza. No hace falta más para hacer una película. Chris Waitt parte de una sencilla, a la vez que efectiva, premisa. Ante el desastroso panorama que presenta su vida amorosa, decide entrevistar (al menos, lo intenta) a sus antiguas parejas, para encontrar los motivos de sus continuos fracasos.

El documental es un fiel reflejo de la personalidad de su autor. Tan desastrado como él, también posee su encanto y carisma. Un absoluto caos que combina simpatía y falta de autenticidad. Ahí está el gran problema de esta película, a la que le falta toda la madurez de la que carece su creador.
Gana enteros el film, precisamente, cuanto más honesto es. Cada vez que Waitt se desnuda (emocionalmente), cuando mira en su interior, o cuando reconoce los verdaderos motivos que le llevaron a hacer la película. O un detalle tan encantador como la relación que mantiene con su madre; una secundaria que, cada vez que aparece, hace crecer la obra de su hijo.
"Un imperfecto ¿documental?, que se convierte en herramienta que utiliza el autor como terapia personal... o como simple ejercicio egocéntrico. Se mueve entre el exhibicionismo y la reflexión, pero la sensación que queda es la de excesiva superficialidad"
Por desgracia, la espontaneidad aflora en momentos muy puntuales. La sensación general es de excesivo cálculo; y el tufillo que desprenden algunas situaciones, forzadas para conseguir el gag en el que el protagonista se ponga en ridículo, es evidente. Como claro ejemplo, sirvan dos situaciones que pasan el límite de lo grotesco: la búsqueda de una hembra previa sobredosis de Viagra, y la esperpéntica sesión sadomasoquista.

También sería de agradecer que las entrevistadas (ya sean pretéritas o futuribles novias) hicieran alguna alusión más a la presencia de las cámaras. Hubiera sido interesante saber más sobre el proceso de negociación; especialmente, en el caso de las nuevas citas. El grueso de esas reacciones se nos ocultan en demasía, aumentando la sensación de falsedad.
Un imperfecto ¿documental?, que se convierte en herramienta que utiliza el autor como terapia personal... o como simple ejercicio egocéntrico. Se mueve entre el exhibicionismo y la reflexión, pero la sensación que queda es la de excesiva superficialidad. Y es que Waitt no hace grandes descubrimientos, ni llega a elevadas conclusiones. Desde luego, no hacía falta montar tal tinglado para reconocer sus claras limitaciones.
La historia completa de mis fracasos sexuales fue la más liviana de las competidoras en la Sección Oficial en la pasada edición del Festival de Gijón, al que se presentó como una obra de No ficción. Discutible etiqueta para un producto vestido de documental, pero repleto de trampas. Estamos ante otra muestra más de la democratización del cine. En este caso, la baja calidad cinematográfica es evidente. Aunque también lo es la complicidad que despierta en el público un tipo que muestra sin pudor sus miserias, y que se ríe de sus problemas de erección. Aunque todo resulte tan postural. Ventajas e inconvenientes de que cualquiera pueda hacer su película.
12/02/2009
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