Tras el fracaso de su carrera, de su matrimonio y de un intento de suicidio, el cascarrabias Boris Yellnikoff (Larry David) se pasa la vida insultando a los pequeños que son lo bastante desafortunados como para estar en su clase de ajedrez e irritando a los pocos amigos que le quedan con sus interminables historias acerca de la falta de valor en todo. Antiguo profesor de la Universidad de Columbia y auto-proclamado genio que casi ganó un Premio Nobel en Mecánica Cuántica, Boris dice ser el único que entiende perfectamente la falta de sentido de todas las aspiraciones humanas y el oscuro caos del universo.
Una noche, Boris a punto de entrar a su apartamento es abordado por una extraña joven: Melody St. Ann Celestine (Evan Rachel Wood). Viendo que está hambrienta y con frío, la deja entrar a regañadientes. Pero a medida que pasa el tiempo, Melody se siente cómoda, y no muestra ninguna intención de querer irse...

Audio: Inglés y castellano.
Subtítulos: Castellano.
Distribuidora: Tripictures.
Fecha de lanzamiento en alquiler: 17 de marzo 2010.
| Larry David | Boris Yellnikoff |
| Evan Rachel Wood | Melody |
| Patricia Clarkson | Marietta |
| Conleth Hill | Leo Brockman |
| Michael McKean | Joe |
| Henry Cavill | Randy James |
| John Gallagher Jr. | Perry |
| Carolyn McCormick | Jessica |
| Christopher Evan Welch | Howard |
| Dirección y Guión | Woody Allen |
| Producción | Letty Aronson, Stephen Tenenbaum y Helen Robin |
| Producción Ejecutiva | Brahim Chioua y Vincent Maraval |
| Fotografía | Harris Savides A.S.C. |
| Diseño de Producción | Santo Loquasto |
| Montaje | Alisa Lepselter |
| Casting | Ali Farrell, Laura Rosenthal y Juliet Taylor |

Patricia Puentes
No importa si ya habéis superado la curiosidad que teníais por ver el retrato que Woody Allen haría de Barcelona o cuánto disfrutasteis con la interpretación de Penélope Cruz; no importa si la última película suya que os viene a la cabeza es Match Point o incluso Misterioso asesinato en Manhattan; tampoco importa si os perdisteis sin remedio El sueño de Cassandra (Cassandra´s Dream); no importa siquiera si lo que realmente os llama la atención es el rodaje de Allen de este verano con un reparto de lujo: Anthony Hopkins, Antonio Banderas, Josh Brolin, Naomi Watts... El caso es que este neoyorquino, puntual como un reloj, vuelve a ofrecernos su dosis anual de sí mismo, sin importar demasiado si los hemos echado de menos o no a él y a su cine.

Con Whatever Works, Allen se aleja de la Europa en la que empezó a refugiarse con el París de Un final made in Hollywood y en la que ha permanecido, casi literalmente, con esas historias londinenses y barcelonesas de los últimos años. Whatever Works es la historia de Boris Yellnikoff, un profesor universitario retirado de mecánica cuántica un tanto cascarrabias y definitivamente neoyorquino y judío. Que Boris esté interpretado por Larry David no es precisamente casual. Allen ha echado mano de lo más parecido a sí mismo que el actual abanico de actores le ofrecía. David, muy popular en Estados Unidos por ser el cocreador y coguionista de Seinfeld y por interpretarse a sí mismo en Curb Your Entusiasm, es además algo así una versión más joven de Allen, o al menos 10 años más joven...
La otra cara en Whatever Works es la de la jovencísima Evan Rachel Wood, que con sólo 21 años ha conseguido hacerse un nombre gracias a sus papeles en El luchador (The Wrestler) o Across the Universe. En Whatever Works, Wood interpreta a Melodie, una joven sureña que se escapa de casa y acaba en la puerta de Boris, pidiéndole que le deje pasar la noche en su apartamento. La noche se convierte en semanas y meses y esta extraña pareja acaba encajando inexplicablemente. Él, tras un matrimonio e intento de suicidio fallidos, parece encontrar un poco de color en su vida con la incesante energía de ella. Ella simplemente se deja encandilar por los aire de genialidad y la evidente madurez de él. Y la cosa termina en boda. Pero no se preocupen, Allen no vuelve a abusar nuevamente de ese gusto suyo por emparejar a jovencitas con sus siempre mayores álter egos.
"Whatever Works vuelve a Nueva York pero también a determinada forma de Allen de escribir y contar historias, haciéndonos rememorar tiempos tal vez mejores"

Allen parece querer decirnos más bien que hay cosas que no funcionan y a veces no deberían ser tal y como en principio son. De modo que la historia, en uno de los muchos enredos que componen esta comedia de enredos, acabará mostrándonos los caminos amorosos que el futuro depara a Melodie y Boris. Además de los caminos amorosos que le deparan a Marietta y John, los conservadores padres de Melodie, que llegan a Nueva York separados y buscando a su hija y que, en la gran urbe, acabarán encontrando mucho más de lo que esperaban.
Whatever Works vuelve a Nueva York pero también a determinada forma de Allen de escribir y contar historias, haciéndonos rememorar tiempos tal vez mejores. La película tiene un guión sólido con el que es fácil reírse y del que es fácil llevarse más de un buen consejo. Pero si hay algo que se le puede reprochar a Allen, además del hecho que se esté haciendo mayor, es que parezca haber desatendido un poco la dirección de actores en este film. Wood, Patricia Clarkson o Ed Begley Jr., que interpretan a los padres de Melodie, necesitaban pocas indicaciones. Pero lo de David no parece ser precisamente la actuación cuando de interpretar a alguien que no es él se refiere.
Reproches a parte, el director neoyorquino continúa contando historias nuevas y haciendo películas, año tras año, incansablemente. Tanto si estamos dispuestos a ir al cine a ver su última comedia, como si preferimos esperar al título del año que viene.
10/07/2009
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