Carlos Rodríguez: "A la gente hay que darle lo que necesita para estar bien" - radio | Kane 3

Carlos Rodríguez: "A la gente hay que darle lo que necesita para estar bien"

Carlos Rodríguez (Madrid, 1964) es ante todo veterinario, para él su mayor logro profesional. También es el director y presentador del programa Como el perro y el gato en Onda Cero. Todos los fines de semana, a la hora de comer, congrega en su mesa cual flautista de Hamelín a humanos y animales de compañía (aunque desgraciadamente a veces no sepamos quién es quién). Pero las intenciones de este flautista son buenas, las notas musicales que arrastran a sus oyentes suenan divertidas y naturales aunque provengan de una partitura seria y precisa. No está solo en su aventura, ni en la radio ni en la televisión, cuenta con un equipo de colaboradores que demuestran con profesionalidad y sentido del humor que es posible el entendimiento entre humanos, perros, gatos y otras especies extrañas como veterinarios o periodistas.

Por Ana Sanz. Fotografía: Marisa W. Ringer

-¿En qué momento de tu vida decides ser veterinario?

-Cuando de pequeñito me preguntaban qué quería ser de mayor yo decía que o veterinario o cura, menos mal que me decanté por veterinario porque yo de cura, la verdad, no sería un negociado que manejara bien.

-No hay antecedentes en la familia.

-No, ningún familiar es veterinario pero sí toda la familia es de origen gallego y de aldeas gallegas y desde chiquitín he estado todos los meses de verano rodeado de bichos, me han molado desde siempre los bichos. Luego cuando me planteé en serio qué iba a hacer, cuando estás en COU y dices qué coño pongo para elegir la carrera, puse Veterinaria y de segundo Bellas Artes. Me encanta pintar, cantar, enredar.

-Y entonces te licencias en la Complutense en el 88, montas una clínica veterinaria y al poco tiempo conectas con el Periodismo por puro azar.

-Monté la primera clínica, muy chiquitita, Pelos y plumas y de repente un día apareció por allí una comercial de Onda Mini (ahora Europa Fm) Paloma Orozco -sigue siendo una excelente amiga- que venía a venderme publicidad, vio en las páginas amarillas las clínicas veterinarias y el nombre de Pelos y Plumas le resultó curioso, querían hacer alguna cosita con animales. Yo le dije -hombre a nosotros la verdad no nos interesa mucho pero si quieres hacer algo de radio podemos buscar un patrocinador entre los dos y lo hacemos-. Y así empezamos. De no haber hecho nunca nada de radio el primer impacto fue una hora los martes y otra los jueves y hasta hoy. Creo que he parado sin hacer radio un mes. Creo...

-Por lo que afirmáis muchos profesionales debe existir un bicho que pulula por los estudios de radio que si te pica estás perdido.

-Absolutamente. La radio tiene sensibilidad, sientes a la gente. En la tele no sientes nada, lo máximo que puedes sentir es a los compañeros que están haciendo contigo el programa. Salvo que sea un programa en directo donde exista participación de los televidentes tú no tienes ningún tipo de sensación de lo que están pensando o si lo que les estás contando les interesa, lo ves al día siguiente por las audiencias pero no sabes de qué va. Aquí tan pronto alguien te está llamando notas quién es, lo que siente, lo que necesita de ti, eso es brutal, le puedes ayudar inmediatamente. El hombre que ha llamado en el programa de hoy, el del gato Darío, estuvimos hablando con él, bueno pues ayudamos en todo lo que podemos. Y la gente interacciona, si un oyente tiene un problema y hay alguien que lo está escuchando y le puede ayudar, también llama. La radio es muy jodida, es muy difícil quitarte de hacerla. La tele sí puede tener ese componente de ego que te guste que digan, -tú estás en la tele- que a mí particularmente me agobia un huevo, pero en la radio no. Tú en la radio estás hablando con unos amigos, por lo menos ese es mi bicho.

-Vinculas tu profesión de veterinario-periodista a la obligación de informar con responsabilidad y compromiso, esto no se estila en los medios de comunicación, ¿no vas a contracorriente?

-Me da igual, no me lo planteo, no llego a una profundidad tan grande. Lo mejor que puede hacer alguien que quiera comunicar es ser natural, es hacer lo que te sale de dentro. A mí la gente que me ve en la clínica todos los días cuando me escuchan en la radio o me ven en la tele se descojonan porque me dicen, -eres igual-. Yo soy veterinario y lo soy de raíz, un veterinario tiene que plantearse que los bichos estén de puta madre porque, si están bien, le están haciendo la vida feliz a las personas. Yo quiero contarle a la gente eso. Hay que contarlo, la clínica está muy bien pero si yo digo un día en la radio a 200.000 ó 300.000 personas -es bueno que esterilicen a tu gato-, tendría que estar tres vidas para decirle al mismo número de gente en la clínica lo mismo. Hay que aprovecharlo, en la veterinaria, en la sanidad humana, en todo.

"Tú puedes ser periodista, un purista, hacerlo muy bien, pero no te puedes dejar llevar por tus sentimientos y ahí es donde aparece el especialista"

-En Como el perro y el gato mezcláis entretenimiento e información. Tus oyentes participan activamente y el boca-oído aumenta tu audiencia. Entonces, ¿nos están engañando con lo de que los contenidos basura en los medios son consecuencia de lo que demanda la audiencia?

-Eso es lo gracioso. Los contenidos de los medios de comunicación te los tendrían que regir el televidente, el oyente. Pero también tiene que haber una guía de parte del que emite, tú no puedes decir que si la audiencia consume mierda querrá miera. ¿Has probado a no darle mierda? Hablar de animales de compañía... yo a veces llego a mi casa con la sensación de decir, ¿qué hace un gilipollas veterinario haciendo un programa de radio a nivel nacional? Es raro, sobre todo cuando piensas que hay 30 directores de programas en toda la radio y que uno sea un veterinario -que da igual que sea yo u otro- y hace un programa de animales. Pues eso lo que quiere decir es que hay un cincuenta por ciento de familias que tienen mascotas, esa gente tiene un verdadero interés por ese tema y una emisora de radio, Onda Cero, le está dando a ese mogollón de gente algo que le interesa. A la gente hay que darle lo que necesita para estar bien. Que un programa del corazón en la tele les hace estar bien, sí, pero piensas en las miserias de los demás y no en las tuyas, bueno, está haciendo una ligera labor social. Yo creo que no hace falta dar contenidos raros, hay mil cosas en nuestra vida diaria que nos podrían contar en los medios de comunicación, estoy seguro que tendrían audiencia.

De izq. a dcha. Jorge Granullaque, Carlos Rodríguez y Santiago García
De izq. a dcha. Jorge Granullaque, Carlos Rodríguez y Santiago García

-En ocasiones la responsabilidad y el compromiso del que hablamos salpica a los despachos. Hace más de dos años algunas emisoras de radio se negaron a emitir una cuña de Ecologistas en Acción que denunciaba la crueldad en las corridas de toros. Onda Cero y Punto Radio sí lo hicieron. ¿Cómo lo recuerdas?

-Sí, ¿sabes qué pasa? Que el tema de los toros y el tema de la protección animal está muy unido. En España el tema de los toros es como ser del Madrid o del Barça, o soy taurino o soy antitaurino. Yo creo que lo hay que ser es respetuoso con los seres vivos. No entiendo cómo alguien puede defender el tema de los toros de ninguna forma. Me repugna. Tampoco puedo entender que si una entidad como Greenpeace o Ecologistas en Acción, me da igual, quiere hacer una cuña diciendo que "los toros" son malos, si pagan sus emolumentos por la cuña hay que ponerla. A mí me parece que es más digno emitir esa cuña que no determinados sistemas adelgazantes de dudosa efectividad. Me parece bastante más ilógico. Creo que no es una cuestión de despachos, es una cuestión de personas. Si tú miras actualmente el gobierno actual, el gobierno socialista la Ministra de Medio Ambiente evidentemente aboliría las corridas de toros mañana por la mañana.

-Sí, Cristina Narbona soltó un globo sonda para tantear cómo estaba el patio...

-Y le cayeron hostias de todos los colores políticos porque evidente en el partido socialista hay gente que le gusta los toros, en el popular también y ahí fue curioso, hubo uniones. De hecho en el Senado, no sé si lo sabes, se han formado dos grupos: uno protoros y otro antitoros y van a intentar defender sus posturas dentro de la Cámara. Es curioso. Yo creo que si somos europeos, debemos ser europeos y los toros no son europeos. Justificar que si desapareciera la fiesta de los toros desaparecería el toro es absurdo, es como si decimos que si dejásemos de follar desaparecería el género humano. Hay muchos métodos para mantener una especie sin necesidad de matarlos en una plaza. Me da asco.

-Como el perro y el gato cuenta con su formato televisivo en Antena.NEOX (Antena 3). ¿Cómo fueron tus comienzos en la televisión con el maestro Narciso Ibáñez Serrador?

-Llevo desde el primer Waku Waku con Chicho detrás de las cámaras, era el asesor veterinario del programa. Conocía a Chicho porque yo fui concursante del Un, dos, tres -eso no lo sabe mucha gente- y me lleve una pasta, por cierto. Concursé con mi novia, actual mujer, en el año 91 y ganamos 6 millones de pesetas de entonces, acabó el Un, dos, tres, se volvió a reeditar y concursamos en el 92, nos llevamos 5 millones de pesetas. Estuve dos años sin ver a Narciso Ibáñez Serrador desde que acabó el concurso y un día me llamó a Pelos y Plumas, Paloma, su secretaria y dije -no, otro Un, dos, tres-. Y no, Chicho me comentó -Carlos, me he comprado un perro y tú eres su veterinario- y a partir de ahí empezamos a trabajar y a hacer cosas. Yo le considero ahora mismo... mi padre murió hace 7 años, y Chicho es mi segundo padre.

-Además es un amante de los animales, leí en una entrevista que los únicos que le han hecho llorar han sido sus perros.

-Sí, y los únicos que le han demostrado el verdadero cariño que ha necesitado han sido sus animales. Chicho es un personaje del que sería necesario hablar 50 años. Es capaz de cabrear a todo el mundo y capaz de hacerte sentir en el limbo. Tiene un grandísimo corazón que oculta muchas veces en ese halo de dureza y de mala leche, que no le pega nada.

"Nos falta un poco de educación general para admitir que nos eduquen, somos demasiados chulos, listos, prepotentes"

-Como espectador de televisión, ¿tienes la percepción de que estamos viviendo una corriente periodística más encaminada a la crónica de sucesos que a la informativa? Me refiero especialmente al tratamiento de temas infantiles y de animales.

-Claro, estoy de acuerdo. Lo que pasa es que las profesiones al final son como guetos. Al final los periodistas son periodistas, los veterinarios son veterinarios, las putas son putas y cada uno hace su trabajo. Y eso desde mi punto de vista es un craso error. Yo creo que los periodistas tienen que ser aquellas personas especializadas en contar lo que sucede, investigar, valorar... Pero un periodista por muy bueno que sea no es Dios, y no sabe de todos los negociados. Si tú conoces la redacción de un periódico y a ti te llega un teletipo de que un perro ha mordido a un niño, simplemente depende del corazón que tenga el redactor en ese momento ante ese rollo de los animales lo planteará de una o de otra. Y eso es un error. Tú puedes ser periodista, un purista, hacerlo muy bien, pero no te puedes dejar llevar por tus sentimientos y ahí es donde aparece el especialista. ¡Cacho vago!, no te pongas a escribir ya, haz una o dos llamadas, pregunta a uno o dos especialistas y no será una crónica de sucesos será una información. Pero claro, eso es jodido. Nadie tiene derecho a informar de lo que no sabe por ser un periodista. Yo no he hecho la carrera de periodismo pero llevo desde el 92 haciendo radio, yo no sé nada de radio. Es mucho más sencillo, que la gente informe de lo que sabe y si no sabe que llame a la gente que tiene que informar. Y así nadie tendrá sensaciones como la que tú tienes.

-Resulta paradójico que vivamos saturados de mensajes y sin embargo exista una desinformación tremenda en muchos temas sociales, el de los animales de compañía es uno de ellos. ¿A qué crees que es debido?

- En el tema mío, los animales, la gente tiene una costumbre de antropomorfismo total es decir, yo tengo un perro y yo le cuido como me cuido a mí, ¡es un perro, no es una persona! Los temas sociales en general son difíciles de manejar. Es difícil hablar de cómo cuidar a los niños porque ¡no voy a saber yo cómo cuidar a mi hijo! Nos falta un poco de educación general para admitir que nos eduquen, somos demasiados chulos, listos, prepotentes. Hay mil frases de las que se cuentan por ahí -es bueno que las perras tengan una camada en su vida-, mentira, falso y eso es una de las razones que provoca hiperpoblación de animales, abandono y eso te llega a la clínica. ¿Por qué el Consejo General de Veterinarios de España no hace una campaña a nivel nacional para desmitificar esos mitos? Es difícil hablar de temas sociales, son molestos. El anuncio de la úlcera de Burundi provoca mal rollo, es bueno saber que hay niños que sufren, pero es desagradable.

-Tal vez en ese afán de diversificar tu labor didáctica has publicado muchos libros, ¿alguno a punto de caramelo?

-Tengo once y acabamos de hacer un cuento que saldrá en septiembre. Nos hemos inventado una familia, los García y compañía. Para lo mismo, contarles qué es lo que tienen que hacer las familias con sus mascotas, algo más divertido. Lo he hecho con un compañero que llevo con él mil años, que hace las ilustraciones, Fernando Puertollano y lo sacará Pearson Alhambra.

-¿Cuándo es la próxima actuación de tu grupo El Bazar?

-Hasta después del verano no volveremos a tocar, posiblemente en septiembre.

Como el perro y el gato se emite en Onda Cero los sábados y domingos de 15.00 a 16.00h. En televisión, a través de Antena.NEOX todos los días a las 19.30h, al día siguiente su repeteción es a las 14.00h.

24/07/07

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