Además de dirigir y presentar Música es... 3 en Radio 3 de RNE, Virginia Díaz es subdirectora y presentadora de Los conciertos de Radio 3, música en vivo para abrir las noches de Radio 3 y las madrugadas de La 2 de TVE. Dos maneras distintas de abordar y ofrecer un mismo tema que es, además, una de sus mayores pasiones: la música.
Por Carlos de Matesanz. Fotografía: Marisa W. Ringer

—Virginia Díaz (Madrid, 1974) ha conseguido unir actualmente en su trabajo dos de las cosas que más le interesan y le atraen: la radio —la actividad periodística en general— y la música... Pero, ¿cuál fue la primera que surgió en su vida?
—La música. A los 12 años empecé a comprarme discos y, en cuanto llegué a Madrid —porque, aunque yo nací en esta ciudad, me crié en la provincia de Ávila— empecé a asistir a todos los conciertos que podía, aunque fuese de grupos que no conocía de nada, porque sentía la necesidad de ir descubriendo el panorama musical.
—Sin embargo, sus inicios profesionales no son precisamente musicales...
—La verdad es que no; antes hubo una etapa en la que, desde prácticas en una revista de motor hasta actualidad en una página web, hice cosas bastante distintas, sobre todo información política que, efectivamente, aunque muy interesante, es muy poco musical. De hecho, en aquella época, pensaba en el trabajo y en la música como cosas totalmente separadas, casi imposibles de compatibilizar; como si eso del periodismo musical fuese algo ideal a lo que sólo accedían algunos privilegiados muy introducidos en este mundo.
—¿Y cómo llegó a fusionarlas y a conseguir ese "ideal"?
—Casualidades de la vida. Después de acabar la carrera y hacer el Máster General de Radio en Radio Nacional, conseguí un contrato en la sección de Nacional de los informativos de RNE. En esa época, muy estresante pero muy emocionante, de perseguir políticos e ir a ruedas de prensa, hicieron un cásting entre gente de la casa para presentar Los conciertos de Radio 3 y ahí estaba yo, a ver qué pasaba...

—¿Y que pasó?
—Pues que sin haberlo buscado, de modo un tanto fortuito, mi carrera derivó hacia la música. Al principio —yo empecé en mayo de 2000— compatibilizaba la presentación de Los conciertos, que llevaba poco tiempo de grabación, con los informativos; pero fue sólo unos meses, hasta que se me acabó el contrato con Radio Nacional. Pero, al año siguiente, volvieron a llamarme para hacerme cargo de la presentación y, además, de la producción de Los conciertos de Radio 3. Con el tiempo, he llegado a ser la subdirectora y coordinadora del programa.
—Dentro de su variedad, Los conciertos de Radio 3 mantienen una línea bien definida ¿cómo se establece?
—Yo hago una selección de toda la oferta —que suele llegar en disco— y se la comunico al director, Paco Pérez-Bryan, que es quien da el visto bueno definitivo. Procuramos tocar todos los estilos musicales posibles, aunque siempre recalamos más en pop y rock, porque es lo que más abunda; otros estilos, como world music, aunque tienen menos presencia, sin embargo dan más juego por lo sugerente de su música y por lo llamativo del aspecto visual.
—Los conciertos se alejan voluntariamente de la línea más comercial, lo cual es loable... pero no todo lo alternativo es bueno.
—Por supuesto, ni todo lo comercial es malo. Pero hay que saber arriesgarse. Eso hace que alguna vez te lleves sorpresas nada gratas, de grupos que en disco suenan muy bien pero que en vivo se desinflan, y no vamos a dar nombres. Pero también hay, al contrario, sorpresas muy agradables, de gente que da mucho más juego en Los conciertos de lo que cualquiera hubiera pensado.

—Aquí sí que se pueden dar nombres.
—Claro: hay un grupo afincado en Cataluña, Muchachito bombo infierno, que hacen un pop aflamencado divertido y de calidad, que escuchados en disco no están mal, pero que en vivo son la bomba, con una puesta en escena fantástica: son muchos músicos, muy movidos, e incluyen la actuación de un graffitero que empieza a pintar al comienzo del concierto y que, al acabar la actuación, ha hecho un mural enorme sobre los temas que se han tocado.
—¿Qué es lo que más le gusta y lo que menos a Virginia Díaz del día a día de Los conciertos de Radio 3?
—Lo que más, a mí como a todo el equipo que lo hacemos, es dar la oportunidad de asomarse a toda España a grupos con calidad tanto desde Radio 3 como desde La 2 de TVE; una oportunidad que todos agradecen dando lo mejor de sí mismos. Es un programa con vocación de trampolín. Lo que menos —y no es que no me guste, es que es muy dura— es la producción: hay que movilizar muchos contactos y preparar un montón de cosas imprescindibles para que todo funcione, de ésas que si falla una hace caer a las demás por efecto dominó. De hecho, este programa es como grabar un disco cada día.
—Pero, además de este contacto diario con la música viva, mantiene activa su parte más pegada a la actualidad con el programa matinal Música es...3, también en Radio 3. ¿Cómo lo definiría?
—Como un magazine musical, sin duda. Estando en antena a horas a las que hay bastante movimiento, entre las 8 y las 10 de la mañana, nuestra intención es que haya mucha variedad. Que no le dé pereza al oyente engancharse a Radio 3 de buena mañana por temor a encontrarse algo demasiado especializado. Incluimos músicas e información muy diversa.
—¿Por ejemplo...?
—Tenemos agenda cultural y agenda musical en varias entregas, con informaciones seleccionadas y ampliadas en forma de lo que nosotros llamamos "píldoras", y que elaboramos Ana Schulz y yo. Pero para ampliar campos concretos dentro de ese abanico de intereses, tenemos secciones firmadas por gente de la casa: recomendación de libros, clásicos musicales, bandas sonoras y estrenos de cartelera... Además tenemos un avance de Los conciertos de Radio 3, o el blog de Berna Wang La mirada oblicua que leemos en antena... En fin, nuestra intención es dar la mayor variedad posible. Y esto también vale para las músicas; en cada programa entran entre 25 y 30 temas diarios y la selección es uno de los trabajos que más tiempo nos lleva.

—Las secciones, aunque sean fijas, no van siempre a la misma hora.
—No, y es que los oyentes que nos escuchan de 8 a 9 no son necesariamente los mismos que nos sintonizan de 9 a 10. Cambiando las secciones de hora, damos oportunidad a que todos lo escuchen todo a lo largo de la semana. También cambiamos frecuentemente de músicas de fondo y de indicativos, de tal manera que parezca que el programa está siempre vivo y en cambio constante.
—La sensación de cara al oyente es más fresca que en los programas muy guionizados y muy sonorizados, del estilo Faraco o el estilo Volpini (por mencionar dos clásicos de Radio 3), que apuntan más a una radio arte.
—Sí, en Música es...3, aunque tengamos una pauta perfectamente organizada, preferimos no escribir un guión cerrado, para poder introducir todo lo que ocurra a última hora y para hacer el transcurso del programa más dinámico. Esta línea, que de cara al oyente funciona muy bien, también la apoya la dirección de Radio 3. En cualquier caso y a mi entender, un magazine matinal no es el género ideal para hacer radio arte, ni yo la persona más indicada, por una cuestión de carácter.
—Pero también esa sensación más fresca puede darla el hecho de que la presentación corra a cargo de dos voces femeninas.
—Sí, no hay demasiada presencia femenina en los medios musicales. Supongo que por eso se decidió que Música es... 3 fuese un programa presentado sólo por chicas, para dar más variedad a una emisión con mucha voz masculina. Los especialistas dicen que psicológicamente genera menos credibilidad la voz femenina, no sé si será cierto; pero lo que sí es cierto es que es muy agradable de escuchar. Sin embargo, la menor presencia de mujeres en los medios musicales no creo que sea machismo, sino el hecho de que, según he podido constatar, hay mucha más afición a la música entre los chicos.
—¿Cómo le gustaría que evolucionara su carrera en el futuro?
—A mí me gustaría seguir vinculada siempre a la música, hacer lo que hago ahora, que es algo que me encanta; si no me gustase tanto, no tendría fuerza física para dedicarle tanto tiempo como le dedico al trabajo. Pero también me gustaría colaborar, por mantener activos más frentes, con otros medios —prensa escrita, porque la televisión he de confesar que me da más pereza— y en otros ámbitos: cine, cultura, reportajes...
—Entonces, habrá que ficharla como colaboradora de Kane 3.
—Hombre, pues no sería mala idea.
Artículo publicado en el número 7 de Kane 3 (abril 2006)
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