Programas de televisión diarios, cuya principal trama argumental gira entorno a una historia de amor difícil y melodramática. De producción básicamente latinoamericana, las telenovelas o culebrones también tienen acento español. Sobremesas, tardes e incluso prime times nocturnos están repletos de éstas o de sus homólogas anglosajonas: las soap operas. El género atesora increíbles índices de audiencia en cualquiera de los muchos países donde se emiten sus productos estrella. Las telenovelas enganchan.
Por Patricia Puentes

Los hermanos Reyes deciden vengarse del hacendado Elizondo, al que culpan de haber seducido engañosamente a su hermana menor y llevarla al suicidio. Para ello quieren atraer a sus tres hijas. Sus planes se tuercen cuando conocen a las jóvenes y no pueden evitar enamorarse de ellas... Éste es el argumento de Pasión de gavilanes (2003 - 2004), uno de los últimos grandes éxitos televisivos. La telenovela está coproducida por RTI Colombia y Telemundo, que emite para la audiencia hispana de Estados Unidos y ofrece la opción de subtítulos en inglés para aquellos que no hablan español. En España ha sido emitida por Antena 3 en donde ha llegado a obtener hasta un 26% de cuota de pantalla y con una media superior a los 2.000.000 de espectadores por capítulo.
Podríamos hablar de un resurgir de la telenovela o culebrón ―cuyo nombre debemos atribuir a lo larga y tortuosa que suele ser la duración de estos programas―. Productos como Amarte así, Frijolito (2005), Yo soy Betty la fea (1999 - 2001), El cuerpo del deseo (2005) o Los plateados (2005), todos ellos emitidos en nuestro país con enorme éxito, son ejemplos claros de este fenómeno televisivo. De hecho Yo soy Betty la fea ―una historia que, con grandes dosis de humor, cuenta como la nada atractiva pero eficiente Betty se promociona en la empresa de moda donde trabaja y acaba liada con su jefe― tuvo un enorme éxito de audiencia en nuestro país y fue uno de los primeros indicios que marcaron este resurgir.

La historia de Betty, producida originalmente por la Radio Cadena Nacional colombiana, ha sido adaptada por una televisión alemana (Verliebt in Berlin), sus derechos han sido adquiridos por Salma Hayek que está preparando la versión estadounidense del show, e incluso en la India han adaptado la historia a su contexto (Jassi Jaissi Koi Nahin) que se ha convertido en uno de los programas más populares del país. Pese a esto, una de las características más sorprendentes del género es que un mismo producto triunfa en casi cualquier país donde sea emitido. Un ejemplo claro de ello es la venezolana Kassandra (1992) que llegó al libro Guinness de los récords como la serie en español que se había emitido en un mayor número de países: 128, desde Japón hasta Indonesia o Rusia pasando naturalmente por España. Kassandra es la historia de una hermosa bailarina gitana enamorada del hombre que la cree culpable de la muerte de su hermano. Y es que parece que una historia de amor imposible es el elemento perfecto para conseguir que un argumento sea universal. El mismo amor imposible lo muestra la brasileña La esclava Isaura (1976) que consiguió nada menos que conquistar el codiciado mercado asiático con 450 millones de espectadores en China.

Muchos aprendimos todas las claves del género a mediados de los ochenta con Cristal (1985), la primera telenovela que Venezuela exportó con éxito, y quedamos absolutamente atrapados por la historia de aquella chica huérfana que empezaba su carrera como modelo y quedaba prendada del apuesto Luis Alfredo. Después de ella nos llegarían Topacio (1984) o Corazón salvaje (1993).
Amores trágicos, imposibles y predestinados al sufrimiento, al más puro estilo Romeo y Julieta; historias de incesto; embarazos no deseados; malos sin escrúpulos, venganzas, traiciones...; todo es posible en estas historias desmesuradas en las que a veces resulta difícil creer aquello de que la realidad siempre supera la ficción. Las telenovelas de origen hispanoamericano se explican en episodios diarios sucesivos cuyos finales siempre quedan en suspense para el próximo episodio. Son historias corales repletas de personajes jóvenes y guapos, pero siempre con una pareja predominante entorno a cuyo amor y desamor gira la trama principal. Pese al gran número de capítulos que forman estas series (entorno a los 100 o más), éste siempre es limitado. La serie suele acabar, al más puro estilo Hollywood, con la unión de la pareja protagonista y la resolución de las tramas secundarias pendientes.
"Parece que una historia de amor imposible es el elemento perfecto para conseguir que un argumento sea universal"
Podríamos decir que hay dos diferencias básicas entre los culebrones y las soap operas anglosajonas. Si bien los primeros podrían definirse como básicamente melodramáticos y rosas, las segundas pueden tener características de tono más social. Además estas últimas no tienen un número limitado de capítulos y pueden alargarse en temporadas sucesivas durante años e incluso décadas. Pese a las diferencias, el drama, el romance y lo rebuscado acaban siendo ingredientes imprescindibles también para las soap. Cuando éstas empezaron a emitirse en la radio los intermedios publicitarios estaban cargados de anuncios de jabones y productos de limpieza. Entonces se entendía que eran programas que básicamente consumían las amas de casa y a esos anuncios se debe el apelativo de soap opera (drama del jabón).

En la línea de soaps sociales hay que mencionar dos de los grandes clásicos del género: Eastenders y Neighbours. La primera, producida por la BBC y emitida diariamente desde 1985. El mismo año que la australiana Neighbours, sin duda el producto televisivo australiano de mayor éxito. La serie se emite también todavía, en Australia y con tan sólo tres o cuatro meses de retraso en el Reino Unido. En la era del zapping y la dictadura de las audiencias, creer que un producto televisivo ha resistido 20 años en antena parece casi imposible. Naturalmente los personajes de estos dos seriales han sido renovados casi por completo a lo largo de los años y el planteamiento de las mismas ha evolucionado y cambiado mucho desde entonces. Pero en esencia siguen siendo lo mismo: el retrato de la clase trabajadora del East End Londinense o un suburbio de Melbourne. La vida de la gente corriente, sus problemas, son el centro argumental de estos productos televisivos que suelen exagerar esa realidad hasta límites en los que todavía es creíble pero resulta absolutamente dramática.
Muchísimo más alejadas de la vida de la gente corriente están la mayoría de las soap estadounidenses. Dallas (1978 -1991) o Falcon Crest (1981 - 1990) llegaron a nuestro país en los años ochenta y tuvieron un gran éxito. Desde el sofá de casa asistimos a los enredos y problemas de los riquísimos Ewing o Channing. Si Hollywood nos había contado lo del happy ending, aquellas soap nos explicaron qué pasaba después: la inestabilidad, la ruptura y finalmente el reencuentro. Beverly Hills 90210 (1990 -2000) o Melrose Place (1992 - 1999) son otro claro ejemplo de telenovela americana. Nada que decir sobre las excelencias de la soap que nos mostraba las vidas de unos supuestos adolescentes de clase bien de la costa oeste de Estados Unidos, interpretados por actores cercanos a la treintena.

También sobre la producción norteamericana podríamos destacar que la línea divisoria entre soap operas y series cada vez es más delgada. Series de enorme éxito en todo el mundo como Friends (1994 - 2004), Sexo en Nueva York (1998 -2004) o Urgencias (1994 - ?) incorporan cada vez más elementos propios de una telenovela: tramas que se alargan durante varios episodios para lograr una mayor dramatización, finales de capítulo en absoluto suspense, romances imposibles... En el caso de la más reciente Perdidos (2004 - ?) esto se ve incluso más claramente y el melodrama está presente en cada uno de sus episodios. La serie además ha sido planteada como una historia global que va desentrañándose capítulo a capítulo.
Naturalmente no podemos dejar de mencionar las telenovelas de producción propia. La cadena autonómica de Cataluña, TV3, se lanzó a la producción de este género en 1994 con Poble Nou. La serie, que narraba la vida de una familia de clase humilde barcelonesa a la que la lotería le cambia la vida, tuvo un enorme éxito de audiencia e incluso llegó a verse en toda España programada por Antena 3. Desde entonces, TV3 no ha dejado de producir culebrones con fuerte contenido social que programa con mucho éxito en la franja de mediodía. Este género televisivo es además un excelente vehículo para tratar temas de actualidad que preocupan directamente a la opinión pública. La homosexualidad, la inmigración, el sida o la contracepción son tratados en muchos de lo capítulos de cualquiera de las telenovelas catalanas e integrados dentro de la realidad social que retratan. Más rosa es la línea de producción que TVE ha escogido para las telenovelas que empezó a producir en 2002 con Géminis, venganza de amor. Títulos como La verdad de Laura o Luna negra han competido con éxito en la misma franja horaria que sus homólogas hispanoamericanas.

La telenovela no es, definitivamente, el género más prestigioso de la televisión. Lo melodramático de su carácter y la franja horaria en la que se suele programar le han colgado a menudo la etiqueta de producto para amas de casa. Suelen ser además, programas de producción barata; grabados en vídeo; en decorados, raramente exteriores; y con un elenco de actores que debe interpretar muchas secuencias en un mismo día. Todo ello contribuye a que no tengan una imagen final demasiado sofisticada o elaborada, como sí la tienen muchas de las series de éxito actuales. Pero la verdad objetiva es que los productores de telenovelas deben hacer y emitir cinco capítulos semanales y tienen presupuestos bastante ajustados.
En definitiva, no todas las telenovelas son iguales y no olvidemos que pocos formatos televisivos consiguen enganchar a millones de espectadores de todo el mundo, sin que importe demasiado su edad, sexo, clase social, o incluso cultura y religión.
Artículo publicado en el número 5 de KANE 3 (febrero 2006)
Enlaces relacionados¿Quieres recibir gratis nuestro boletín?
No te pierdas la programación de las principales emisoras de España
Ver la parrilla de radioCrítica, tráiler, sinopsis, intérpretes, ficha técnica ... CINE y DVD
Ver todas las películas